Doy Gracias a Dios...
... por todo lo que me dió en el día de hoy
Todos los días hay combates en nuestro corazón, enseña San Agustín. Cada hombre en su alma, lucha contra un ejército. Los enemigos son la soberbia, la avaricia, la gula, la sensualidad, la pereza... Y es difícil, -añade el santo- que estos ataques no nos produzcan alguna herida (Comentario al Salmo 99). Sin embargo, tenemos la seguridad de la victoria si echamos mano de los recursos que el Señor nos ha dado: la oración, la mortificación, la sinceridad plena en la dirección espiritual, la ayuda de nuestro Ángel Custodio y, sobre todo, de nuestra Madre Santa María. Por muchas que sean las tentaciones, las dificultades, las tribulaciones, Cristo es nuestra seguridad. ?Él no nos deja! Podemos decir con San Pablo: Todo lo puedo en Aquel que me conforta.
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