Paradójico...
Hoy mis padres hubiesen cumplido 50 años de casados...pero mi papá falleció hace ya casi 4 años.
Eso me hizo comenzar el día un poco melancólico pero, enseguida, vino a mi mente el recuerdo de un cuento que conocí cuando mi padre falleciera y me permitió recobrar la alegría de todos los días...
Más tarde, al llegar a mi trabajo, mientras leía los mensajes de correo, encontré con uno que me pedía una oración para una chica Colombiana que estaba pasando por un momento particularmente difícil y, enseguida volví a acordarme de ese cuento.
Como no lo recordaba a la perfección me puse a buscarlo en Internet para hacérselo llegar y así poder animarla...Luego de un buen rato de no tener resultados pensé: "A la noche cuando llegue a casa lo busco y se lo envío. Y si no alguien le enviará algo..."
Ya vencido por no haber encontrado el cuento y convencido de que otro haría el trabajo por mi, al finalizar la tarde me puse al leer algunos otros blog católicos y fue así conque me encontré con este sitio (al que por desgracia no le están funcionando bien los links) en donde se encontraba Justo el cuento que estaba buscando
Las vueltas de la vidaUna vez un campesino chino, pobre pero sabio, trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo: Padre, ¡qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.
¿Por qué le llamas desgracia? - respondió el padre, veremos lo que trae el tiempo...
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho, nuestro caballo ha traído otro caballo.
¿Por qué le llamas suerte? - repuso el padre, veamos qué nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo.
El muchacho se quebró una pierna. Padre, qué desgracia! -exclamó ahora el muchacho -, ¡Me he quebrado la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció: ¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra.
Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo.
Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en que todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas y para el plan infinito...
No se equivoca el pájaro que ensaya el primer vuelo y cae al suelo, se equivoca el que por temor de caerse renuncia a volar y no abandona el nido.
A veces Dios tiene caminos bastante extraños pero su mensaje es clarito:
Si vos no haces tu trabajo, nadie lo va a hacer por vos
Agradezco a Dios por hablarme tan claramente y al Espíritu Santo por permitirme entender...
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