A mi amigo
El sabado me encontré con un amigo que empiezo a conocer... y me sorprendió al contarme una historia de su vida.
A el, en especial, dedico esta nota.
Un amigo fiel es poderoso protector; el que lo encuentra halla un tesoro.
Nada vale tanto como un amigo fiel; su precio es incalculable (Ecl 6, 14-17).
La amistad necesita ser protegida contra el paso del tiempo que llega al olvido, y también contra la envidia que corrompe la amistad.
Seamos amigos de modo particular de nuestro Ángel Custodio; nuestro Ángel no se aleja por nuestros caprichos y defectos, conoce nuestras flaquezas y miserias, y tal vez por eso nos ame más. Pero, sobre toda amistad, debemos hacer fuerte y piadosa la amistad "con el Amigo que nunca traiciona"
(J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino).
A Él siempre le encontramos, siempre está dispuesto a recibirnos y a permanecer con nosotros el tiempo que deseemos. De Él aprendemos a ser de verdad amigos de nuestros amigos. Nos espera en el Sagrario.
Fuente: Colección "Hablar con Dios" por Francisco Fernández Carvajal, Ediciones Palabra.
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