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   sábado, agosto 30, 2003

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Sólo para decir...


La nota anterior fue la Nº 400

Y, por supuesto, esta es la Nº 401

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"La Pasión" de Mel Gibson:
La película más ofensiva que jamás se haya hecho


WASHINGTON DC, 29 Ago. 03 (ACI).-En un reciente artículo, la co-fundadora y columnista de WorldNet Daily, Elizabeth Farra, se refirió a la película "The Passion" -La Pasión- de Mel Gibson como "la película más ofensiva que jamás se haya hecho" ya que el mismo "Jesús fue ofensivo para todos los que no estaban dispuestos o listos para creer en su mensaje".

Dirigiéndose a los críticos que atacan al film, Farra afirmó que "en vista a que se puede sostener que esta representación es la más exacta de todas las películas hechas acerca de cualquier aspecto de la vida de Cristo, deberíamos preguntarnos sobre lo que estos preocupados 'líderes' están diciendo acerca del mismo Evangelio de Cristo".

"¿Están diciendo qu! e los Evangelios provocan odio? Si eso es lo que dicen, han dado justo en el clavo. Los Evangelios siempre han estimulado el odio hacia los cristianos tal como Jesucristo claramente advirtió que sucedería. Uno pensaría que el mensaje y misión de verdad, amor y misericordia de Jesús inspiraría a los hombres hacia un perpetuo estado de mutuo, cálido y puro afecto. Pero si se leen realmente las palabras de Jesús, Él te desengañará de esa noción en un instante", explicó la columnista.

Farra resaltó que el mensaje de Jesús "fue tan ofensivo que las masas intentaron apedrearlo o arrojarlo a un precipicio por sus enseñanzas y curaciones. Sí, mientras Jesús sanaba a los moribundos, a los ciegos y a los cojos, había hombres y mujeres que deseaban su muerte. ¿Qué clase de mensaje podría provocar esta gran condena?"

"Es muy simple: Jesús es el Hijo de Dios. Dios escogió sacrificar a su Hijo para pagar por los pecados de toda la humanidad. Debemos aceptar!
que Cristo es el Hijo de Dios
y que murió por nuestros pecados", agregó.

"¿Y cuál es el problema? -continúa el artículo- Un regalo gratuito. Sólo aceptar un regalo gratuito. No es gran cosa ¿no? Pero un momento. ¡El norteamericano de hoy ni siquiera puede darse cuenta de que necesita la salvación! Este mensaje de redención es muy, pero muy ofensivo para una gran cantidad de gente".

Más adelante, Farra añadió que "como era en sus días, la historia es tan ofensiva hoy como lo fue en ese entonces. Millones de cristianos a
través de los siglos desde Cristo han pagado por sus inquebrantables declaraciones del Evangelio de Cristo con horrorosas persecuciones. ¿Y qué dijo Cristo acerca de cómo deberíamos sentirnos los cristianos perseguidos? Cuando Jesús dice 'benditos ustedes', ¿cómo sería traducido al castellano moderno? ¡'Bendito' significa 'feliz'!"

"Ahora el señor Gibson probablemente no pagará el mayor precio, como tantos cristianos antes que él, pero sí será perseguido por el tipo de atrevimien! to que ha tenido", afirmó Farra y añadió que "declaro que 'La Pasión' de Mel Gibson es la
película más ofensiva jamás hecha, pero es también el más fino y más grande tributo a Cristo que jamás haya visto en película".

"Seguramente algunos de los detractores del film todavía no leen los Evangelios del Nuevo Testamento. Les sugiero que lo hagan", comentó Farra y agregó que "todos deberían ver esta película. Pronostico que esta película será un clásico: millones la verán, millones más la comprarán. Será vista en millones de hogares todas las Pascuas. Será vista alrededor del mundo. Y, lo mejor de todo, muchos espectadores, alguna vez 'ofendidos' se transformarán".

   viernes, agosto 29, 2003

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El rostro humano del embrión


Buenos Aires, AGO 29 (AICA): "?Qué dice la ciencia acerca del inicio de la vida humana? Del 1 al 9 de setiembre todos tendremos la oportunidad de saberlo". Así presenta el Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina la exposición "El rostro humano del embrión", que se exhibirá de lunes a viernes, de 9 a 19, y el sábado, de 9 a 14, en el auditorio San Agustín, avenida Alicia Moreau de Justo 1300, Puerto Madero. Se trata de 50 láminas realizadas en base a un trabajo del genetista italiano Roberto Colombo, que muestran, de manera pedagógica, cómo comienza la vida humana. Más informes: tel.(011) 4349-0284; correo electrónico: bioetica@uca.edu.ar . Internet: www.bioetica.com.ar .

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Nuevos libros


Solamente por si les intereza

Aquellos que son miembros de Marana - Thá tienen a su disposición, desde ayer, estos libros para bajarse:
  1. La Imitación de Cristo - Tomás de Kempis
  2. Confesiones - San Agustín

Si todavía no sos miembro de Marana - Thá, suscribite GRATIS haciendo click ACÁ

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Llega por mail
Un documento contra el aborto


Aferrarse a la vida!!!

Un fotógrafo que hacía la cobertura de una intervención quirúrgica para corregir un problema de espina bífida realizada en el interior de un útero materno, un feto de apenas 21 semanas de gestación, una auténtica proeza médica, nunca imaginó que su máquina fotográfica registraría, tal vez, el más elocuente grito en favor de la vida conocido hasta ahora.

Mientras Paul Harris realizaba la cobertura en la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee, Estados Unidos, de la que se consideró una buena noticia en el desarrollo de éste tipo de cirugías, captó el momento en que el bebé sacó su mano pequeñita del interior del útero de la madre, tratando de tomar uno de los dedos del médico que lo estaba por operar.

La foto, espectacular, fue publicada por varios diarios de los Estados Unidos y su repercusión cruzó el mundo hasta llegar a Irlanda, donde se tornó en una de las banderas más fuertes en contra de la legalización del aborto.
La pequeña mano que conmovió al mundo, pertenece a Samuel Alexander, (el día de la foto él tenía apenas 5 meses de gestación).

Cuando pensamos bien esto, la fotografía es más que elocuente.
La vida del bebé estaba, literalmente pendiendo de un hilo. Los especialistas sabían que no conseguirían mantenerlo vivo fuera del útero materno y que deberían tratarlo dentro, corrigiendo la anomalía fatal y volver a cerrar el útero para que el bebé continuase con su crecimiento normalmente.

Por todo eso, la imagen fue considerada como una de las fotografías médicas más importantes de los últimos tiempos y el recuerdo de una de las operaciones más extraordinarias registradas en el mundo.
Ahora, Samuel se convirtió en el paciente más joven que haya sido sometido a éste tipo de intervenciones, y es posible que, ya fuera del útero de la madre, Samuel Alexander Arms apriete nuevamente la mano del Dr.Bruner.

La presentadora de televisión Justine McCarthy dijo que es imposible no conmoverse con la imagen poderosa de ésta mano pequeñita que aprieta el dedo de un cirujano y nos hace pensar en como una mano puede salvar vidas.





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Hoy celebro


Mi 39º cumpleaños!!!

Quiero agradecer a Dios por permitirme festejarlo junto a los que quiero y le ruego me siga permitiendo esto...
Quiero agradecerle por haberme llamado y le ruego me de fuerzas para ser un instrumento suyo...

Les ruego hagan una oración por mi.

Se aceptan los saludos.

   jueves, agosto 28, 2003

Los ojos de la Virgen de Guadalupe

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Imagen Original
Ayer ví un documental sobre este tema... que acá se muestra...

Este es el detalle del tema:
  1. EL SUCESO
  2. LA PINTURA                     Ver imagen
  3. LA PROPORCIÓN ÁUREA    Ver imagen
  4. LOS OJOS 
  5. LAS ESTRELLAS                Ver imagen




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Darse


Después de haber visto ayer, cómo suplicaban los padres de Gastón para que apareciece un corazón que le diera esperanzas a su hijo, venía decidido a pener un vínculo al INCUCAI para que tratemos de tomar conciencia de todo los que uno, aún después de muerto puede hacer por los demas...
Pero, esta es la historia del día

Pido una oración por él...

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Argentinos y uruguayos agustinos abren Año Jubilar en honor a San Agustín


BUENOS AIRES, 27 Ago. 03 (ACI).-Este jueves, el Vicariato San Alfonso de Orozco, de la Orden de San Agustín en Argentina y Uruguay, dará apertura oficial del Año Jubilar agustiniano en conmemoración del mil 650º aniversario del nacimiento de San Agustín.

La ceremonia de apertura del Año Jubilar se realizará, a las 7:30 p.m., en la parroquia San Agustín (avenida Las Heras 2560), iniciando diversos actos que se prolongarán hasta el 28 de agosto de 2004.

Una historia para contar

La Orden de los Hermanos de San Agustín u Orden de San Agustín (O.S.A.) es una comunidad religiosa preexistente a la Constitución Nacional argentina, constituida como Instituto de Vida Consagrada de Derecho Pontificio.

Los orígenes de la orden se remontan al 1243 cuando el Papa Inocencio IV la instituyó a través de la bula “Incumbit nobis”, en la que posibilitó la denominada “Primera Unión” de 1244 con los grupos de ermitaños que entonces tenían a San Agustin como Padre y Fundador. Posteriormente, el Papa Alejandro IV realizó la llamada “Gran Unión” en 1256 con la bula “Licet Ecclesiae Catholicae”.

Su finalidad

Los agustinos tienen como objetivo vivir y difundir el carisma de San Agustín como Orden de Fraternidad Apostólica, “unidos concordemente en fraternidad y amistad espiritual”, buscando y adorando a Dios en la oración, la interioridad y el estudio, trabajando al servicio de su pueblo.

Las obras apostólicas que realizan tiene un acento pastoral, educativo, parroquial, misional y de trabajo intelectual.

Presencia en Argentina

La orden agustina llegó a Argentina en el siglo XVII. Según los datos históricos, en 1626 agustinos de la jurisdicción de Chile evangelizaban en la región de Cuyo, si bien la erección canónica de las primeras casas no se dio hasta 1642 en San Juan y en 1657 en Mendoza.

Asimismo, durante este siglo, dos agustinos ocuparon la sede episcopal de Córdoba del Tucumán: Fr. Melchor de Maldonado y Saavedra (1634-1661) y Fr. Nicolás Hurtado de Ulloa (1679-1686), ambos criollos del Alto Perú.

El siglo XVIII se caracterizó por el auge de la presencia agustiniana con una vida apostólica activa y pujante. En 1746 se determinó habilitar el convento de San Juan como Casa de Estudios y Noviciado.

En el siglo XIX, el 5 de julio de 1823, fue sancionada la Ley de Reforma de los Regulares, que tenía por objeto sujetar a la jurisdicción del Ordinario a todas las órdenes religiosas y convertir sus bienes en propiedad de la Nación, dando origen a un vertiginoso proceso de secularización que tuvo como una de sus consecuencias la total ausencia de la Orden en Argentina.

Más adelante, en 1900, se dio el retorno de la Orden a Argentina, l! legando a Buenos Aires. La primera residencia -Santo Tomás de Villanueva- se erige en la calle Garay 3246, en abril de 1901. Se trataba de un colegio de enseñanza primaria. En 1903 se erigió en esta misma ciudad el Colegio Agustiniano (calle Arenales 1174; desde 1907 en Gallo 2630, hoy Austria).

Entre 1907 y 1910 se edificaron con el patrocinio de la familia Unzué, la iglesia y el colegio San Agustín, fusionándose las dos anteriores comunidades. En muy corto tiempo se sucedieron diversas fundaciones en todo el país.

Luego, en 1969 el Papa Pablo VI erigió la Prelatura de Cafayate, en el noroeste de Argentina, que fue encomendada a los agustinos de la Provincia de España con territorios en Salta, Tucumán y Catamarca.

Desde 1995 los agustinos del Noroeste configuraron un vicariato regional, por lo que los agustinos de la Argentina y Uruguay pertenecían a dos circunscripciones distintas: el Vicariato de Cafayate y la Viceprovincia de la Argentina-Uruguay.

El actual Vicariato San Alfonso de Orozco unificó en una sola circunscripción las dos anteriores. Actualmente, cuenta con 43 religiosos de votos solemnes, 5 de votos simples, 2 novicios, 1 postulante y 1 aspirante.

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Hoy celebramos


San Agustín obispo y doctor de la Iglesia (354-430) San Agustín

Nació en Tagaste, pequeña ciudad de la Numidia africano-romana el año 354. Sus padres fueron el pagano Patricio y Sta. Mónica, la "madre de las lágrimas". Estudió en Tagaste primero y en Cartago después, ciudad que dejará huellas tan tristes en su juventud por el descarriado camino que recorrió.

"No amaba todavía -nos dice él mismo- y ya deseaba amar". Agustín cayó muy hondo en el pecado y por obra de unos amores prematuros e irregulares, tiene un hijo a quien pone el nombre de Adeodato. Durante este tiempo lucha con todas sus fuerzas por descubrir la verdad. La buscaba en todas las religiones y en todos los libros, pero ninguno le satisfacía.

El año 383 parte para Roma y detrás le sigue su madre, Sta. Mónica, esperando siempre la conversión de su hijo. Sienta cátedra en Milán y allí traba cierta amistad con el Arzobispo San Ambrosio, que después será uno de los que más influirán en su definitiva conversión. Continúa luchando por encontrar la verdad: "Tú me espoleabas, Señor -escribe- con aguijones de espíritu... Tú marcabas mis dichas transitorias..."

Por fin llega el día de su Bautismo junto con el de su hijo Adeodato: de el año 387 impartido por San Ambrosio. Desde ese momento entra Dios de lleno en su alma. Lo inunda una dicha indescriptible. Con el resurgimiento de la fe de su infancia, desea regresar a su patria. Ahora es cuando Agustín encuentra paz y la Verdad que tanto buscó y que ni la sabiduría, ni los placeres, ni las riquezas le habían conseguido. Por ello su frase lapidaria: "Señor, nos has hecho para ti y nuestro corazón está insatisfecho hasta que descanse en Ti".
"tarde te amé, hermosura increada". En Ostia, mientras esperaba una oportunidad propicia para embarcarse, muere su madre, y, poco después de haber llegado al Africa, muere también su hijo. En contra de sus deseos y a petición del pueblo, el Obispo Valerio lo ordena sacerdote para ser su sucesor, en Hipona. Durante 34 años desempeña el sagrado cargo.

Por su propia experiencia brilló en él la convicción de que la FE ES UN DON DIVINO DE GRACIA Y MISERICORDIA. Cada fiel era para él una oveja amada de Cristo. Se entrega de lleno al cuidado y formación de sus feligreses; los forma, sobre todo, con sus sólidos sermones y sus fecundos escritos, que son de lo más bello y profundo que se haya escrito por pluma alguna. Trata todos los temas eclesiales o teológicos. Por ello, será uno de los Padres y Doctores más destacados que haya producido la Iglesia en todos sus veinte siglos de historia.
San Buenaventura, dijo:
"Nadie ha dado más satisfactorias respuestas a los problemas de Dios y del alma que San Agustín".

Gastado por Cristo, y con una escuela bien formada, partió a la eternidad el año 430 a la edad de 76 años. Pero Agustín vive en sus Obras y en sus hijos.

Más Información:
  1. Magnificat
  2. Churchforum
  3. Cybersepa



   miércoles, agosto 27, 2003

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Hoy celebramos


Santa Mónica (331-387)
"Enterrad éste mi cuerpo donde queráis, ni os preocupe más su cuidado. Una sola cosa os pido: que os acordéis de mí ante el altar del Señor en cualquierlugar donde os halláreis".

Así dijo poco antes de morir a sus hijos y demás deudos aquella mujer que fue Sta. Mónica, modelo de esposas, madres, suegras y nueras.

Nació en Tagaste al final del imperio Romano, de padres ricos pero venidos a menos. Eran cristianos y la educaron en la fe en Jesucristo, pero quien más influyó en su educación fue una criada que ya había educado a su mismo padre y que tenía gran influencia en esa familia. A los veinte años contrae matrimonio con Patricio, que era de noble familia también, pero venida a menos. Era pagano y de temperamento muy violento. Las pasiones bullían en su corazón y en su cuerpo. Mónica era lo contrario: modesta, suave, recatada... A los veinte años tiene su primer hijo, Agustín y después le seguirán dos más. Pronto empezaron los problemas en su matrimonio. Pero la prudencia y bondad de Mónica hace que todo se quede en casa y nada desagradable lo airea por ahí como hacen tantas mujeres que cuentan sus martirios conyugales. Mónica se dedica a formar a sus hijos con toda su alma. Los dos pequeños no le causan problemas: son dóciles, sencillos y no gozan de las cualidades extraordinarias de su hermano mayor, quien desde pequeño gozaba de una recia personalidad.

La madre de su esposo era parecida a él: colérica, de muy mal carácter, autoritaria. Pero poco a poco Mónica se la fue ganando con su dulzura y
buenos modales, procurando darle gusto en todo cuanto ella quería. Se la ganó "con atenciones y perseverando en sufrirla con mansedumbre". Buen modelo de nueras.

A pesar del carácter y de las infidelidades de su esposo nunca le contestó, ni con obras ni con palabras. Tenía una paciencia enorme con él. Dice ella misma: "Porque esperaba, Señor, que vuestra misericordia viniese sobre él, para que creyendo en vos, se hiciese casto", como así sucedió.

Las gruesas y frecuentes lágrimas de Mónica eran para y por su hijo Agustín.
Ella le veía ricamente adornado por el Señor, pero caminando por desvíos peligrosos. Le seguía a todas partes. Ponía ante él cuantos medios podía para que le llegara su conversión... Un día, San Ambrosio, Obispo de Milán, al que había acudido repetidas veces, la despidió con estas palabras:
"¡Vete en paz, mujer!, pues es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas".

Y por fin, un día salta de gozo:
"Aquella noche en la que yo partí a escondidas y ella se quedó orando y llorando, dice Agustín, sus lágrimas dieron su fruto".

El ejemplo de Sta. Mónica quedó grabado de tal modo en el ánimo de San Agustín,
que años más tarde, quizá recordando a su madre, exhortaba:
"Procurad con todo cuidado la salvación de los de vuestra casa".


Cuando tenía 56 años y Agustín 33, tiene el inmenso consuelo de verle hecho cristiano y en camino a la santidad. No se equivocó. Ya podía morir
tranquila. Muere acompañada de sus hijos el año 387.

Más Información:
  1. Servicio Católico
  2. Sagrada Familia de Vigo

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La Iglesia nunca persiguió a Galileo, revela autoridad vaticana


VATICANO, 26 Ago. 03 (ACI).-Mons. Angelo Amato, desde hace poco tiempo Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, reveló que, de acuerdo a documentos recientemente descubiertos, Galileo Galilei nunca fue perseguido o torturado por el Vaticano por afirmar que la tierra giraba alrededor del sol.

Mons. Amato señaló que una carta recientemente descubierta en los archivos vaticanos, enviada por el Comisionado del Santo Oficio al Cardenal Francesco Barberini en 1633, señalaba el deseo expreso del Papa de que el juicio a Galileo concluyera rápidamente en consideración a su frágil salud.
”La idea de que Galileo fue encarcelado e incluso torturado para que abjure de su tesis no fue más que una leyenda transmitida por una falsa iconografía”, agregó el Arzobispo.

Además de recordar que a Galileo se le juzgó no por su tesis científica, sino por decir que la Biblia estaba equivocada al hablar de que “se detuvo el sol” –cuando la que se detuvo fue la tierra-, Mons. Amato explicó que durante el juicio, a Galileo se le concedió “las habitaciones del abogado, uno de los más altos oficios de la Inquisición, donde fue asistido por su propio siervo”.

“Durante el resto de su estadía en Roma, fue el invitado del embajador florentino en la Villa Medici”, agregó además el Prelado.
El Arzobispo también reveló que en 1610, Galileo publicó su obra Sidereus Nuncius, donde planteaba su teoría y recibió el respaldo no sólo del gran astrónomo Johannes Kepler, sino también del jesuita Clavius, autor del calendario gregoriano, que hoy rige al mundo occidental.
Galileo “incluso tuvo mucho éxito entre los Cardenales romanos” porque “todos querían mirar al espacio con su famoso telescopio”.

Más Información

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Sopa de letras

e-books

Les interesa?

Acá pueden conseguir un interesante programa para generar sopas de letras.
Se me ocurre que debe ser útil para todos aquellos que se dediquen a algún tipo de enseñanza (como dinámica,no?)

Preguntas y Respuestas sobre la Eucaristía
(parte II)

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¿Qué pruebas históricas existen de la celebración de la Eucaristía en las primeras comunidades Cristianas?

Al referirse a la continuidad de la celebración de la liturgia actual respecto de las formas más antiguas, el Catecismo presenta para su análisis el texto de san .Justino mártir, que vivió en el segundo siglo de la era cristiana: "Desde el siglo II, según el testimonio de san Justino mártir, tenemos las grandes líneas del desarrollo de la celebración eucarística. Estas han permanecido invariables hasta nuestros días a través de la diversidad de tradiciones rituales litúrgicas (1345).

Actualmente, el orden de la Misa convoca al sacerdote que la preside y a la comunidad con quien celebrará la reunión, especial y particularmente los domingos. Este día es el que conmemora la resurrección de Cristo y, por lo tanto, para los cristianos, es el Día del Señor, nuestro día santo, el momento de celebrar el memorial de su muerte y resurrección, que Cristo nos pidió que realizáramos en su memoria.


¿Cuál es el significado de la Liturgia de la Palabra en la celebración de la Eucaristía?

La liturgia se divide en dos partes, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía. Los domingos y los días festivos, se hacen tres lecturas. La distribución usual es una lectura del Antiguo Testamento, una lectura de los Hechos, las Cartas o el Libro de la Revelación y una tercera lectura, siempre tomada de uno de los cuatro evangelios. En las celebraciones de los días de semana, normalmente se hacen dos lecturas. La primera se toma tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento (fuera de los evangelios) y la segunda lectura es de uno de los evangelios. San Justino escribe: "se leen, en cuanto el tiempo lo permite, los Recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas (1345).

Actualmente, en la instrucción de la celebración de la Eucaristía, leemos: "Cuando se leen en la Iglesia las Sagradas Escrituras es Dios mismo quien habla a su pueblo, y Cristo, presente en su Palabra, quien anuncia la Buena nueva (Instrucción General, Capítulo Segundo, 9).

Una destacada parte integral de la celebración de la Liturgia de la Palabra es la homilía del sacerdote, acerca de las lecturas o algún otro elemento de la fe y la vida de la Iglesia. Dado que tantos aspectos de nuestra cultura cambian rápidamente, resulta esencial que las enseñanzas de Cristo se apliquen a las circunstancias de nuestro día de manera tal que los fieles puedan comprender todo lo que conlleva su profesión de fe. La Instrucción General nos dice que "su eficacia aumenta con una explanación viva, es decir, con la homilía, que viene así a ser parte de la acción litúrgica (Capítulo Segundo, 9).

En este punto de la liturgia, se reza como resumen de nuestra profesión de fe el Credo, en el que reconocernos que hemos leído la palabra de Dios y anunciamos que nos unimos a las enseñanzas de Cristo y la profesión de su Iglesia, de manera que podemos proceder a celebrar dignamente la Eucaristía. El sacerdote luego invita a los fieles a ofrecer sus oraciones por las necesidades de la Iglesia, la comunidad y sus preocupaciones personales. Esto se denomina oración de los fieles.


¿Qué significa la Liturgia de la Eucaristía?

La Liturgia de la Eucaristía es el corazón mismo de la Misa. El sacerdote reza sobre los dones, pronunciando una de las oraciones eucarísticas aprobadas, solicita la efusión del Espíritu Santo sobre los dones, recita el texto de consagración, eleva la hostia y el cáliz para que los fieles los reverencien y procede a invocar la pasión, resurrección y gloriosa venida de nuestro Señor Jesús. En este acto sagrado y sacramental, el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo y nosotros, por medio de nuestra participación en este misterio de fe, compartimos espiritualmente la muerte y resurrección de Jesús. San Justino describe esta elevada oración de acción de gracias y luego destaca: "cuando ha concluido, todos los presentes pronuncian una aclamación diciendo "Amén"?.

En su descripción de la Liturgia de la Eucaristía, el Catecismo nos dice: "Cumplimos este mandato del Señor celebrando el memorial de su sacrificio. Al hacerlo, ofrecemos al Padre lo que Él mismo nos ha dado: los dones de su Creación, el pan y el vino, convertidos por el poder del Espíritu Santo y las palabras de Cristo, en el Cuerno y la Sangre del mismo Cristo: así Cristo se hace real y misteriosamente presente" (1357).

Luego se procede a la comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Leemos en la Instrucción General que en este punto de la Misa: "Luego el sacerdote muestra a los fieles el pan eucarístico que recibirán en la comunión, y los invita al banquete de Cristo; y juntamente con los fieles formula, usando palabras evangélicas, un acto de humildad. Es muy de desear que los fieles participen del Cuerpo del Señor con hostias consagradas en esa misma Misa y, en los casos previstos, participen del cáliz, de modo que aparezca mejor, por signos exteriores, que la comunión es una participación en el sacrificio que en ese momento se celebra" (Capítulo Segundo, 56 g, h).

A su vez, el Catecismo nos dice: "La Santa Comunión acrecienta nuestra unión con Cristo". El principal fruto de recibir la Eucaristía en la Santa Comunión es una unión íntima con Jesucristo. Por cierto, el Señor dijo: "Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él" (Jn 6, 56). La vida en Cristo encuentra su fundamento en el Banquete Eucarístico: "Lo mismo que me ha enviado el Padre, que vive, y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí" (Jn 6, 57) (1391).


¿Qué significa la real presencia de Cristo en la Eucaristía?

La fe de la Iglesia respecto de la presencia real de Jesús en la Eucaristía en la apariencia del pan y del vino se remonta a las palabras del mismo Jesús, tal como se las describe en el evangelio según San Juan. En el discurso eucarístico después de la multiplicación del pan, nuestro Señor comparó el pan ordinario con un pan que no es de este mundo, sino que contiene la vida eterna para aquellos que lo comen. El dijo: "Yo soy el pan de vida... Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne y lo daré para la vida del mundo" (Jn 6, 48.51).

Lo que Jesús nos ofrece es su presencia continua y perdurable cada vez que celebramos la Eucaristía. El pan y el vino se convierten en su cuerpo y su sangre. "Éste es mi cuerpo... ésta es la copa de mi sangre".

La forma en que Jesús está presente en la Eucaristía no se puede explicar en términos físicos ya que trasciende las necesidades ordinarias de espacio y medida. El hecho de que la persona que está completamente presente en la Misa sea el mismo Salvador Resucitado que está sentado a la derecha del Padre es un misterio supernatural. La condición de Cristo no cambia al hacerse presente en forma sacramental. No es necesario que abandone el cielo para hacerse presente en la tierra.


¿Qué significa la transubstanciación?

Al explicar esta doctrina de la fe, el Catecismo cita al Concilio de Trento, que resumió nuestra fe católica. "Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del Vino se opera el cambio de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la substancia del vino en la substancia de su Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación" (1376).


¿Por qué se guarda la Eucaristía en el tabernáculo?

La presencia real perdura después de la celebración de la liturgia eucarística. Por este motivo hay un tabernáculo en las iglesias. Una vez que se ha distribuido la comunión, las hostias restantes se colocan en el tabernáculo para proporcionar viáticos a aquellos que acuden a la Iglesia en su hora final y también, para presentar un punto concentrado de oración y adoración de Cristo en su presencia real.


Con el correr del tiempo, la reflexión reverente llevó a la Iglesia a enriquecer su devoción eucarística. La fe en que Jesús está realmente presente en el sacramento llevó a los creyentes a adorar la morada de Cristo en nosotros permanentemente en el sacramento. Dondequiera que se encuentre el sacramento, allí está Cristo, que es nuestro Señor y nuestro Dios; por lo tanto, se le debe venerar eternamente en este misterio. Esta veneración se expresa de muchas maneras: en las genuflexiones, en la adoración de la Eucaristía y en las muchas formas de devoción eucarística que ha alimentado nuestra fe.

La popularidad de la fiesta de Corpus Christi (el Cuerpo y la Sangre de Cristo), con sus alegres himnos y procesiones públicas, alentó un mayor desarrollo de las devociones eucarísticas. En ocasiones, el Santísimo Sacramento se retira del tabernáculo en el que se lo guarda regularmente y se lo coloca en el altar para su adoración. Estos períodos de exposición se extienden, en ocasiones, a las horas santas. La tradición parroquial de celebrar un día eucarístico o días eucarísticos (por ejemplo, las Cuarenta Horas de devoción), con la exposición del Santísimo Sacramento y una homilía que presta una atención particular a este don glorioso y divino, goza de mucha popularidad. Cuando concluyen estas devociones, la congregación recibe la bendición de la Eucaristía, que se denomina Bendición del Santísimo Sacramento.


Bibliografía: "Proclamando la fe en el Tercer Milenio"
Por Los Obispos Católicos de Pennsylvania.
www.iglesia.org

   martes, agosto 26, 2003

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Se acuerdan del Prof. Giancarlo von Nacher Malvaioli?


Bueno, también nos ofrece un interezante trabajo acerca de Cristobal Colón que podrá ser descargado por los miembros de Marana-Thá
Si aún no sos miembro, suscribite gratis haciendo click acá

ESPERO QUE LES GUSTE

Gracias al Prof. Giancarlo von Nacher Malvaioli por compartirnos su trabajo

   lunes, agosto 25, 2003

Preguntas y Respuestas sobre la Eucaristía
(PARTE I)

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¿Qué nos enseña nuestra fe acerca de la Eucaristía?
Nuestra fe nos enseña que aquello que proclamamos en la Eucaristía, la muerte y resurrección de Cristo, también se hace presente en ese mismo acto por el poder del amor y la bondad de Dios. Este es el corazón de nuestra fe en el sacramento que denominamos Eucaristía, el santo sacrificio de la Misa, la real presencia de Cristo.

¿De qué diversas maneras se describe la Eucaristía?
El Catecismo de la Iglesia Católica comienza el articulo sobre la Eucaristía con una reflexión acerca de los nombres con los que se identifica dicho sacramento. Allí leemos que cada nombre del sacramento evoca algunos de sus aspectos . Se le llama "Eucaristía porque es acción de gracias a Dios (1328). A veces se lo denomina "Fracción del pan porque Jesús usó este rito, sobre todo, en la Última Cena (1 329). También se dice que la Eucaristía es "el memorial de la pasión y resurrección del Señor... el Santo Sacrificio porque actualiza el sacrificio de Cristo Salvador e incluye la ofrenda de la Iglesia (1330).

¿Por qué es la Eucaristía tan importante para la Iglesia?
La Eucaristía se encuentra en el corazón mismo de la vida de la Iglesia. En la celebración de este misterio de fe, Cristo mismo se hace presente ante su pueblo. La Eucaristía, rica en simbolismo e incluso más rica en realidad, lleva intrínsecamente toda la realidad de Cristo y actúa cómo mediador de su obra hacia nosotros. En pocas palabras, cuando la Iglesia se reúne para adorar a Dios y ofrece el sacrificio Eucarístico, Cristo no sólo está presente de forma real y verdadera en la forma del pan y el vino sino que también continúa su obra salvadora para nuestra salvación.

¿Qué es lo que realmente se hace presente con la Eucaristía?
En la Eucaristía, Jesús ha instituido un sacramento en el que la misma pasión, muerte y resurrección que el sufriría se haría presente nuevamente en nuestras vidas de una forma que nos permite compartir los beneficios de la cruz. Hablamos de la muerte ante el pecado y el nacimiento en una nueva vida porque participamos en el misterio de la muerte y resurrección de Jesús. La Iglesia usa la palabra "re-presentar" (hacer presente nuevamente) para referirse a lo que sucede en la Misa. La frase "santo sacrificio dc la Misa también es exacta porque por medio del sacramento, la muerte y resurrección de Jesús se hacen presentes nuevamente. El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio.

¿Cuándo y por qué se instituyó la Eucaristía?
Con gran claridad, la constitución del Concilio Vaticano II sobre la Sagrada Liturgia nos enseña: "Nuestro Salvador, en la Última Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrección: sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera (SC 47).

¿Qué relación existe entre la Eucaristía y la Ultima Cena?
Los orígenes de la Eucaristía se encuentran en la Última Cena. EI Catecismo nos enseña que "para dejarles una prenda de este amor, para no alejarse nunca de los suyos y hacerles partícipes de su Pascua, instituyó la Eucaristía como memorial de su muerte y de su resurrección y ordenó a sus apóstoles celebrarlo hasta su retorno; constituyéndoles entonces sacerdotes del Nuevo Testamento (1337). En el contexto de la Última Cena, Jesús instituyó un nuevo sacrificio memorial. Como memorial de su muerte y resurrección en el curso de la Cena Pascual con sus apóstoles, Jesús tomo pan, "pronuncio la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen, coman, éste es mí cuerpo" (Mt 26, 26). De la misma manera, tomó la copa ceremonial de vino, "dio gracias y se la pasó diciendo: "Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes" (Lc 22, 20). Finalmente, les ordenó: "Hagan esto en memoria mía" (1 Co 11,24).

Al igual que la Cena Pascual, este sacrificio memorial del nuevo orden es tanto sacrificio como comida sagrada. Ambos aspectos son parte, en forma inseparable, del mismo misterio. En una representación sin sangre del sacrificio de la cruz y aplicando su poder de salvación, el Señor se ofrece en el sacrificio de la Misa cuando a través de las palabras de la consagración y la efusión del Espíritu Santo, Cristo está presente en forma sacramental en la forma del pan y el vino para convertirse en el alimento espiritual de los fieles.

¿Qué significa que Jesús murió una vez y para siempre?
Es verdad que sólo existe un único sacrificio: la ofrenda personal de Cristo en la cruz en el Calvario. Jesús, que fue la víctima de nuestros pecados, se ofreció una vez y para siempre para nuestra redención. "Por eso Cristo es el mediador de un nuevo testamento o alianza. Por su muerte fueron redimidas las faltas cometidas bajo el régimen de la primera alianza, y desde entonces la promesa se cumple en los que Dios llama para la herencia eterna (Heb 9, 15).

Este gran sacrificio fue ofrecido por Jesús, el sacerdote y víctima, que se ofreció a sí mismo en el altar de la cruz para nuestra redención. Este sacrificio no se debe y no se puede repetir, pero se lo puede presentar nuevamente de manera que podamos, en forma sacramental y espiritual, participar en él y obtener alimento espiritual de este sacrificio. Si bien es cierto que no podemos estar físicamente presentes en el Calvario, estamos presentes en un sentido real, sacramental y espiritual cuando participamos en la Eucaristía, ya que los méritos obtenidos para nosotros mediante la muerte de Jesús se nos ofrecen en lo que denominamos el misterio pascual la pascua de la muerte a la vida.

¿Durante cuánto tiempo hemos celebrado los cristianos a Eucaristía como lo hacemos ahora?
Uno de los aspectos más curiosos de la celebración de la Eucaristía es el hecho de que haya cambiado tan POCO a lo largo de veinte siglos. Los elementos esenciales se encuentran en la narrativa de la institución de la Eucaristía tal como se la describe en los evangelios. La estructura litúrgica de la celebración evolucionó muy rápidamente en los primeros años de vida de la Iglesia, tal como vemos en la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (1 Co 11, 26) y los elementos esenciales se han mantenido sin cambios. Incluso en muchos de los detalles, encontramos hoy en la celebración de la liturgia una identidad con lo que sucedió antes de nosotros durante tantos siglos.

Tal como leemos en la Instrucción General del Misal Romano, la Iglesia siempre ha respetado el mandato de Cristo de preparar una gran sala amueblada y lista donde pudiera celebrar con sus miembros la Cena Pascual e instituir el sacrificio de su cuerpo y sangre (Mc 14, 12-16; Mt 26, 17-19; Lc 22, 7-13) y toma bajo su responsabilidad dar directivas respecto de la preparación de las almas de los creyentes y el lugar, los ritos y el texto de la celebración de la santa Eucaristía. Las normas descritas en el misal para la celebración de la Misa de acuerdo con el Rito Romano "constituyen una nueva demostración de este interés de la Iglesia, de su fe y de su amor inalterable al sublime misterio eucarístico (Instrucción General, Introducción, 1).


Bibliografía: "Proclamando la fe en el Tercer Milenio"
Por Los Obispos Católicos de Pennsylvania
www.iglesia.org

Afinamientos sobre la infalibilidad pontificia

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Las últimas definiciones dogmáticas nos impulsan a lograr afinamientos sobre la infalibilidad, apoyados sobre el dogma correspondiente.

Breve preartículo

En la Encíclica Evangelium vitae, del Papa Juan Pablo II, se proclamaron algunos dogmas. Pues bien, no sólo se discutieron los dogmas ahí proclamados, sino también si eran auténticos dogmas, o no. ¿Se daban, en cada una de las tres redacciones, las condiciones requeridas para que un Papa hable ex cátedra?

A continuación transcribo la breve síntesis del desglose de las condiciones requeridas para que el Papa hable ex cathedra, elaborada en el artículo anterior de esta serie "Investigación teológica", añadiendo a cada condición algunos afinamientos deducidos a partir del dogma de fondo:

  1. El Papa debe estar cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos. Añadamos que para que haya definición dogmática basta que el Papa manifieste a la Iglesia universal que habla ex cathedra, o que tiene intención de definir dogmáticamente, siempre que enseñe una doctrina que verse sobre la fe o las costumbres.

  2. El Papa debe obrar por su suprema autoridad apostólica, otorgada por Cristo a Pedro y sus sucesores. Añadamos que para que haya definición dogmática basta que el Papa invoque su suprema autoridad apostólica precisamente para garantizar a la Iglesia universal la verdad de la doctrina que asevera, siempre que enseñe una doctrina que verse sobre la fe o las costumbres; ya sea que la asevere promulgándola, declarándola, confirmándola, o de cualquier otra forma inequívoca de aseverarla.

  3. El Papa debe estar en la posición de quien define... una doctrina, mediante la cual se enseña una verdad. Añadamos que el hecho de que el Papa no diga explícitamente que se trata de una doctrina no es algo que invalide una definición dogmática.

  4. La doctrina que se define debe versar sobre la fe o las costumbres. Añadamos que el hecho de que el Papa no diga explícitamente que la doctrina a definir versa sobre la fe o las costumbres no es algo que invalide una definición dogmática.

  5. La doctrina debe ser definida en el sentido de que debe ser sostenida por la Iglesia universal, por ser divinamente revelada. Añadamos que para que haya definición dogmática basta que el Papa diga a la Iglesia universal que determinada expresión debe ser sostenida ?creída y vivida? por la Iglesia universal, siempre que dicha expresión sea una doctrina que verse sobre la fe o las costumbres.

  6. Las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por sí mismas y no por el consentimiento de la Iglesia. Añadamos que el hecho de que el Papa no diga explícitamente que se trata de una definición irreformable no es algo que invalide una definición dogmática.

Los afinamientos añadidos a cada una de las anteriores condiciones se apoyan en una distinción fundamental, a saber: lo que depende de la intención del Papa al momento de definir, y lo que no depende de su intención, por tratarse de algo del todo objetivo, es decir, independiente de las subjetividades del Papa. Esta temática será desarrollada en el resto del presente artículo.

Aunque los artículos de esta serie pueden leerse independientemente, hay entre ellos una relación; debido a lo cual se aprovechará mejor la lectura de cada uno si previamente se han leído los anteriores, que pueden encontrarse activando el siguiente vínculo:
Investigación teológica


Cuerpo del artículo

Obviamente, del Papa depende su intención de definir dogmáticamente algo, es decir, de promulgar un dogma infalible. El desglose anterior expresa las condiciones requeridas para lograr la infalibilidad de los dogmas definidos por el Papa.

Pues bien, solamente tres de dichas condiciones dependen de la intención del Papa: la primera, de cumplir su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos; la segunda, de obrar por su suprema autoridad apostólica, otorgada por Cristo a Pedro y sus sucesores; y la quinta, de que la doctrina debe ser definida en el sentido de que debe ser sostenida por la Iglesia universal, por ser divinamente revelada.

En efecto, las otras tres condiciones son independientes de la intención del Papa. Analicémoslas una por una, en el orden en que aparecen: la tercera, la cuarta y la sexta.


3. Lo que se define debe ser una doctrina

La tercera condición dice que el Papa debe estar en la posición de quien define... una doctrina, mediante la cual se enseña una verdad. Que el contenido de la definición sea una doctrina, es decir, una verdad, expresada en una oración enunciativa o proposición, es algo del todo objetivo e independiente de la intención del Papa. Veámoslo en el siguiente ejemplo didáctico, por exagerado:

Definimos la siguiente doctrina o verdad: Cásense los mexicanos con guatemaltecas.

Si un Papa pretendiera definir lo anterior, no sólo no lograría definir nada, sino que estaría cayendo en un error, ya que lo que pretendería definir no sería una verdad, sino un mandato, un imperativo, que no es verdadero ni falso. Que la oración "Cásense los mexicanos con guatemaltecas" sea o no enunciativa, una proposición, y por tanto una verdad, es algo del todo objetivo, que en nada depende de la intención del Papa. El Papa no tiene un poder mágico que convierta las oraciones imperativas en oraciones enunciativas, los mandatos en verdades.

Que lo que se pretende definir sea una doctrina, o no, es algo del todo objetivo, que puede ser comprobado por todo el mundo. Lo cual defiende a la Iglesia de un posible absolutismo o despotismo doctrinal de algunos Papas. El Papa es infalible ?supuestos otros requisitos? cuando define una doctrina; pero no es infalible al decir si lo que pretender definir es o no es una doctrina.

Por eso no es necesario que el Papa diga que lo definido es una doctrina. Y así se justifica nuestro añadido a la tercera condición.



4. Lo que se define debe versar sobre la fe o las costumbres

La cuarta condición dice que la doctrina que se define debe versar sobre la fe o las costumbres. Y aquí sucede lo mismo, ya que se trata de algo del todo objetivo e independiente de la intención del Papa. Veámoslo en otro ejemplo:

Definimos la siguiente doctrina, que versa sobre la fe o las costumbres: No existen agujeros negros en el universo.

El Papa tampoco tiene un poder mágico que convierta una doctrina que no versa sobre la fe o las costumbres en otra que sí verse sobre la fe o las costumbres. Si una doctrina versa o no versa sobre la fe o las costumbres también es algo del todo objetivo, que puede ser comprobado por todo el mundo. El Papa es infalible ?supuestos otros requisitos? cuando define doctrinas que versen sobre la fe o las costumbres; pero no es infalible al decir si una doctrina versa o no versa sobre la fe o las costumbres.

Por eso no es necesario que el Papa diga que lo definido versa sobre la fe o las costumbres. Y así se justifica nuestro añadido a la cuarta condición.


6. Las definiciones del Papa son irreformables por sí mismas

La sexta condición dice que las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por sí mismas y no por el consentimiento de la Iglesia. Y aquí sucede otra vez lo mismo, o al menos algo semejante, porque las definiciones del Papa son verdades expresadas en proposiciones, y todas las proposiciones son objetivamente eternas ?y en tal sentido irreformables?, ya sea en su verdad o en su falsedad, ya sea en su contingencia o en su necesidad.

Esto poca gente lo entiende, o porque no lo ha estudiado o porque no ha pensado detenidamente en ello. Ya Aristóteles dedicó a este tema el noveno capítulo de su libro De la Interpretación o Peri Hermeneias. Veámoslo también con un ejemplo:
La Bastilla es tomada el 14 de julio de 1789.

Esta proposición es verdadera, aunque contingente, porque la Bastilla pudo no haber sido tomada, o pudo haber sido tomada en otro tiempo. Sin embargo, la proposición, aun en su contingencia, es eternamente verdadera, y en tal sentido es también irreformable en sí misma. Y que la Bastilla no fue tomada, es una proposición eternamente falsa, aun en su contingencia.

La proposición de nuestro ejemplo es verdadera no sólo al ser expresada el 14 de julio de 1789, sino también el día anterior, y el año anterior, y desde siempre; y también el día siguiente, y el año siguiente, y hasta siempre. Si no fuera verdadera desde siempre, no podría haberse predicho o profetizado la toma de la Bastilla… ?ni siquiera por Dios!; y si no fuera verdadera hasta siempre, no podría hacerse historia de ella.

Las proposiciones definidas infaliblemente por el Papa son irreformables por sí mismas, independientemente del consentimiento de la Iglesia y del Papa mismo. Lo que el Papa hace es asegurarnos que son proposiciones verdaderas, sea en su contingencia o en su necesidad.

Por eso no hace falta que el Papa diga que son irreformables. Y así se justifica nuestro añadido a la sexta condición.


Lo que ciertamente depende de la intención del Papa

De la intención del Papa depende sin duda el cumplir su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos (condición 1), el obrar por su suprema autoridad apostólica (c. 2), y el decir que la doctrina debe ser sostenida por la Iglesia universal (c. 5). Y debemos tener en cuenta que el Papa puede obrar también como persona privada; y que al obrar como Papa puede comprometer su autoridad apostólica en diversos grados.

Algo seguro es que cuando el Papa dice a la Iglesia universal que una doctrina debe ser sostenida ?creída y vivida? por la Iglesia universal, es porque tal doctrina es revelada por Dios; lo cual sólo puede lograr obrando como doctor y pastor de todos, y para lo cual necesita usar su suprema autoridad apostólica.

Esto es así porque el deber de sostener tal doctrina presupone que la Iglesia universal la conozca; y sólo puede conocerla autorizadamente si le es dada a conocer por el Papa como pastor y doctor de todos. Y así se justifica nuestro añadido a la quinta condición.

Es muy importante notar que el Papa puede usar su suprema autoridad apostólica y su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos sin comprometer su autoridad hasta el grado de la infalibilidad. Esto sucede, por ejemplo, cuando el Papa quiere enseñar a todos los cristianos, en una carta encíclica, que lo más seguro es que determinada doctrina esté implícitamente contenida en el Depósito de la Revelación, pero sin querer comprometer su autoridad hasta el grado de la infalibilidad. De no poder obrar así, ¿cómo podría el Papa enseñar a todos los fieles la mejor doctrina de que se dispone en cada época?

Y entonces, ¿cómo lograr distinguir en tales casos la doctrina infalible de la que no lo es? Sólo es posible lograrlo gracias a la manifestación que haga el Papa de su intención de llegar o no a la infalibilidad. Por tanto, para que haya infalibilidad es necesario que el Papa use su suprema autoridad apostólica con la intención de lograr la infalibilidad, y que lo exprese de modo manifiesto, aunque sea mediante expresiones que puedan variar. Y así se justifica nuestro añadido a la primera condición.

Pero el Papa también puede manifestar de otras formas su intención de definir infaliblemente. Y así se justifica nuestro añadido a la segunda condición.

Si lo que se pretende definir no es una doctrina, expresada en una proposición, o si no versa sobre la fe o las costumbres, con toda seguridad no se dan las condiciones ex cathedra, y no hay definición dogmática.

En cambio, si se cumplen estos primeros requisitos, para que haya definición dogmática bastará que el Papa manifieste a la Iglesia universal que habla ex cathedra, o que tiene intención de definir dogmáticamente, o que la doctrina debe ser sostenida por la Iglesia universal; ya que cualquiera de las tres manifestaciones implica que obra cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos (c. 1), por su suprema autoridad apostólica (c. 2), y que la doctrina definida debe ser sostenida por la Iglesia universal (c. 5).

Ahora bien, si el Papa no manifiesta ninguna de estas tres cosas, a fin de lograr la definición dogmática será necesario que el Papa invoque su suprema autoridad apostólica precisamente para garantizar a la Iglesia universal la verdad de la doctrina que asevera; ya sea que la asevere promulgándola, declarándola, confirmándola, o de cualquier otra forma inequívoca de aseverarla.


Afinamientos a modo de tesis

Así pues, a partir del Dogma de la Infalibilidad Pontificia se derivan los siguientes criterios que permiten discernir cuándo se da la infalibilidad de la definición dogmática, y cuándo no:

  1. Si lo que se pretende definir no es una doctrina, expresada en una proposición, o si no versa sobre la fe o las costumbres, con toda seguridad no se dan las condiciones ex cathedra, y no hay definición dogmática. En cambio, si se cumplen estos primeros requisitos, para que haya definición dogmática bastará que se cumpla lo que a continuación se dice en el inciso 2 ó en el 3 ó en ambos incisos:

  2. Que el Papa manifieste a la Iglesia universal que habla ex cathedra, o que tiene intención de definir dogmáticamente, o que la doctrina debe ser sostenida por la Iglesia universal.

  3. Que el Papa invoque su suprema autoridad apostólica precisamente para garantizar a la Iglesia universal la verdad de la doctrina que asevera; ya sea que la asevere promulgándola, declarándola, confirmándola, o de cualquier otra forma inequívoca de aseverarla.

  4. Si no se cumple lo dicho en 2 ni lo dicho en 3, no hay definición dogmática.

Podemos poner a prueba estos criterios confrontándolos con los dogmas mencionados en los artículos anteriores de esta serie. Lo cual nos dará confianza para usarlos en el análisis de las discutidas definiciones dogmáticas de la Evangelium vitae en un artículo posterior.

Fuente: Autor: Paulino Quevedo - Catholic.net

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No sabía


Hoy celebramos, entre otros, al Beato Tomás de Kempis (1380-?)

Nacido en Kempen, Alemania, se llamaba en realidad Thomas Hemerken y procedía de una familia modesta. El nombre con el que ha pasado a la posteridad le viene de su pueblo natal.

Ingresó muy joven en la Congregación de los Hermanos de la Vida Común y pasó la mayor parte de su vida en el convento que esta congregación poseía en Santa Inés. Llegó a ser maestro de novicios y la mayor parte del día trabajaba como copista de manuscritos. Es autor del famosísimo libro de espiritualidad: Imitación de Cristo.

Aunque este libro fue uno de mis libros de cabecera durante mi adolecencia, yo no sabía, hasta hoy que fuese Beato.


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