sábado, julio 31, 2004

Danos más obreros para tu mies

Os queria pedir oraciones por una compañera mia que vino del Salvador a mi comunidad para ser monja; pero echa de menos su tierra y su familia.

Sor María

viernes, julio 30, 2004

Buenas Noticias!!!

Te escribo a tí y a todos, para informarles, que gracías a Dios y a la Virgen, mí papá asimiló, la sangre que le pusieron, y está muy mejor.

Ya rebasó la crisi, y se está recuperando.

Gracías a todos por sus oraciones.

Que el Señor les bendiga

Yulissa Sierra

Y otra más...

Por mi amigo José Luis ...

Para que el Señor lo acompañe.
Que haga brillas su Luz sobre él y le de paz...

Otra ves, gracias

Alejandro

Pido una oración

Queridos hermanos:

Hace un ratito me llamó un amigo mio para pedirme una oración por su amada madre...
Le han diagnosticado cancer de colon...

Oremos para que el Señor los acompañe y les haga liviano el yugo que deben llevar...

Gracias

Alejandro

jueves, julio 29, 2004

Por Vicente y su mamá también

Hagamos también una oración especial por Vicente y la salud de su madre.

Una Oración pedida

Buenos días a todos, queridos hermanos.

Tal ve se encontraran extraño que le escriba, porque casi no lo hago.
Pués bién el motivo por el cuál le escribo, es para pedirle que por favor oren por la salud de mí papá de criansa, que está interno, y hoy hay que ponerle
sangre urgente, para que pueda asimilarla.
El tiene un dolor en una pierna que se le acalambra y no puede caminar, y un dolor en el estomago, le van a hacer una video endoscopia haber que tiene.
Pero yo no lo veo muy bién porque esta muy demacrado.
Pero tengo fé en el Señor y la Virgen que va rebasar esta Crisi.

Un abrazo en cristo.

Yulissa Sierra

Ranata y Pedro

Muchos son los que me escriben preguntando cómo siguen evolucionando estos dos bebitos por los que estamos rezando...
Lamentablemente no logro comunicarme con sus familiares para recibir nuevas noticias y ellos no me han llamado en los últimos días.
Es de suponer que todo sigue bien como lo estaba la última vez...

Continuemos en oración...

lunes, julio 26, 2004

Que Dios Todopoderoso los ilumine ,los colme de su divina misericordia y los haga descansar en sus brazos para que la carga de sus dificultades se les alivie.

Dios los Bendiga.

Isabel.

sábado, julio 24, 2004

SOLO TÚ

Quiero, Señor, perder el brillo;
quiero quedar opaco,
desgastado por el uso del amor.

Quiero ser, como Teresa, una rosa deshojada
cuyos pétalos se lanzan a tu paso
y, en ese vuelo efímero, cantar tus alabanzas.
Y después, deshecho y olvidado, no ser nada:
tan solo para ti tener sentido.

Quiero, Señor, lanzar cada mañana
un ¡FIAT! generoso
y luego, cada tarde, postrarme en tu presencia
y, humilde y confiado, disculparme
de todas mis flaquezas, mis ausencias...

Quiero, Señor, quemar cada minuto de mi vida
menguando en tu servicio, de modo que Tú crezcas.


Quiero, Señor, amar sencillamente,
amar como has amado:
sin nada que esperar a cambio de ese amor.


Envió:Laura
Catamarca-Argentina


viernes, julio 23, 2004

¿Por qué a mí?

Respuestas ante el sufrimiento y la pérdida

Gran parte de la manera en que aprendemos a vivir y a crecer a través del sufrimiento de nuestros adioses se relaciona con la forma en que encaramos la causa de ese sufrimiento. Cuando la gente atraviesa momentos difíciles, cuando trata de explicarse los "accidentes de la vida" (esos hechos no planificados, impredecibles), o trata de encontrar a alguien o a algo que justifiquen su causa. Por lo general, la gente que sufre llega a la conclusión que la vida es injusta. Pero lo que en realidad quiere significar es: ¿Por qué Dios no es justo? Se tiene la esperanza de que lo bueno debería sucederle a los buenos, y lo malo a los malos. Si hemos sido buenos, no deberíamos recibir los golpes crueles y desagradables de la vida. ¿No es así como debería actuar Dios? ¿Por qué Dios no es justo? ¿No es Dios quien, en última instancia, es el responsable de este dolor? ¿Por qué ese Dios, que todo lo puede, no lo detuvo instantáneamente?


Con cuánta asiduidad proclaman esa actitud hacia el sufrimiento quienes fueron heridos por los adioses. Padres que se dedicaron tanto a sus hijos, e hicieron todo lo posible para compartir lo bueno con ellos, sufren por el estilo de vida que eligieron sus hijos y por los abusos que cometen. Sus voces interiores son una mezcla de culpabilidad y de rabia por las injusticias de la vida: "¿En qué nos equivocamos? ¿Por qué la vida nos da esta humillante bofetada? ¿Por qué Dios permitió que esto sucediera?". Lo mismo se pregunta la mujer que toda su vida lucha contra la depresión. Algo en ella aniquila su autoestima y le arranca la alegría a medida que va diciendo adiós a su energía interior y a su entusiasmo. Observa a otros, que nunca pasaron por esa prolongada lucha emocional, y se pregunta: "¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho? ¿Qué más puedo hacer? ¿Por qué Dios no me libra de esto?".


A un hombre, que ama profundamente a su esposa y lucha con todas sus fuerzas para brindarles una buena vida, a ella y a sus cinco hijos, lo invade la soledad después que su mujer muere en un accidente automovilístico. Grita con ira y angustia: "¿Por qué mi esposa? ¿Por qué yo? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué no evitaste el accidente, Dios? O la mujer que despierta una mañana y descubre que el marido, a quien ella sintió tan cercano, eligió llevar una nueva vida con una de sus empleadas. Se siente atormentada por el dolor de la traición y el desprecio personal; ella también se lamenta por haber recibido algo que no merecía. El agricultor que ha trabajado duramente para aferrarse a su tierra, recibe la devastadora decisión de su banco de privarlo del derecho de renovar su hipoteca. Los precios del mercado, la sequía y las tormentas lo destruyeron. Camina por última vez a través de su tierra diciéndole adiós a esa vida que tanto significó para él, y se pregunta qué hizo de malo para que la vida lo tratara de manera tan cruel. Toda esa gente se ha enfrentado con una realidad de la condición humana: la vida es injusta.


No siempre la vida nos trata bondadosamente. Ellos también se enfrentaron con las profundas cuestiones que plantean los adioses: ¿Qué tiene que ver Dios con mi sufrimiento? ¿Por qué la vida tiene que ser así?


Teorías falsas sobre el sufrimiento


Si escuchamos con atención a los que sufren, o a quienes tratan de consolar a los que sufren, oiremos que sus comentarios encierran la indudable creencia de quién es el causante del sufrimiento y por qué lo hace. En general, sus creencias giran alrededor de las siguientes razones: Primera, Dios manda el dolor, la pérdida amarga, por lo mucho que él nos ama. Por ello, cuanto mayor sean nuestras dificultades, más grande será el amor que Dios siente por nosotros, porque el sufrimiento es una purificación y un medio de transformación. (A una hermana de mi comunidad, operada varias veces de tumores malignos, le dijeron una vez: "Dios te debe amar muy especialmente para darte todo este sufrimiento". Ella contestó: "Bueno, si es así, desearía que Dios no me amara tanto"). Otra creencia supone que Dios nos manda el dolor para castigarnos por algún pecado del pasado. Esa creencia encierra culpabilidad, a la cual, a menudo, acompaña la aflicción, porque se siente que quienes sufren provocaron indirectamente a Dios para que les mandara el sufrimiento. Ellos creen que el sufrimiento no se hubiera producido de no haber sido por sus pecados. (Una pareja de jóvenes sufría profundamente la muerte de su hijito de dos años. Cuando el niño murió, los padres llegaron a la conclusión que Dios se los había arrebatado porque ese hijo había nacido fuera del matrimonio). Tercera, algunos piensan que Dios les envía el dolor para ponerlos a prueba, para ver si realmente tienen fe, y para probar su amor por Dios en momentos difíciles. Por último, existe una creencia que Dios manda el sufrimiento por alguna razón que nosotros no entendemos. La gente suele decir: "Dios lo quiere así y nosotros debemos simplemente aceptarlo si queremos ser buenos y fieles creyentes".


Ninguna de estas cuatro creencias representa un enfoque correcto que nos permita llegar a comprender el sufrimiento que provocan nuestras situaciones de ruptura, o para vivir a través de ellas. La principal premisa de estas creencias es falsa. Dios no nos manda el sufrimiento. Todavía tenemos muchas opiniones malsanas en nuestra teología del sufrimiento. Cada vez que decimos "Dios manda el sufrimiento", entramos en un territorio teñido de paganismo. Los habitantes de la antigüedad también lucharon contra los males y las penas que les obstaculizaban su existencia humana. Ellos ponían en tela de juicio a los elementos naturales: ¿Por qué los rayos y las tormentas destructoras? ¿Por qué la falta de lluvia o el exceso de sol para los cultivos? ¿Por qué la infertilidad para algunas mujeres y no para otras? ¿Por qué la muerte, las enfermedades y otras calamidades que dañan y arrebatan la vida? Empezaron a darse cuenta que todos esos conflictos misteriosos provenían de algún poder que se ocultaba en esos incidentes. Algo o alguien les mandaba las cosas buenas o las malas. Desarrollaron la teoría siguiente: si ellos apaciguaban los poderes misteriosos, que presumían eran los causantes de que sucediera lo bueno o lo malo, se les perdonarían las fatigas y los dolores de la vida. Los dioses, como posteriormente se denominaron esos poderes, a su vez, serían buenos con ellos y no les mandarían el sufrimiento.


Esa teología del sufrimiento, basada en apaciguar a los dioses cuyos poderes influían sobre ellos, se incluyó en los relatos del Antiguo Testamento. Recordemos la historia de Abraham, a quien se le pidió que matara a su único hijo en el altar de los sacrificios, para que probara su fe en el Dios verdadero (Gn. 22). Se presentó un mensajero de Dios y detuvo a Abraham. Este hecho rompió con una tradición en la forma de pensar: ya no eran necesarios los sacrificios humanos para apaciguar al único Dios verdadero. Fue una ruptura y un adelanto, pero la idea de sacrificios con fines de apaciguamiento persistió durante muchísimo tiempo, como vemos en el Nuevo Testamento, que se refiere a Jesús como la víctima propiciatoria o como el sacrificio que apaciguará al Padre (1 Cor. 6, 20; 1 Ped. 1, 19; Heb. 10, 1-18).


También el concepto de ser puesto a prueba por medio del sufrimiento se mantuvo durante muchos años. En la historia de Job, el autor nos dice que Dios puso a prueba a Job destruyendo a todos aquellos a quienes Job amaba y a todas las cosas de valor que Job poseía. ¿Qué clase de Dios haría una cosa así? El conflicto que el autor del libro de Job tenía con el misterio del sufrimiento era el mismo que nosotros tenemos ahora, mas él llegó a la conclusión de que Dios era un Dios que ponía a prueba.


La idea de que Dios manda el sufrimiento como castigo por nuestros pecados se manifiesta a través de la historia de la humanidad, a lo largo del Antiguo Testamento, y en el Nuevo Testamento. Cuando Jesús estaba con sus discípulos, ellos le preguntaron por un hombre ciego: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?". Jesús les contestó: "Ni él ni sus padres han pecado, nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios" (Jn 9, 2-3). En otra oportunidad, el propio Jesús planteó el mismo tipo de pregunta para disipar la teoría de que el sufrimiento era el castigo del pecado. Cuando "se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilatos mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios", Jesús les respondió: "¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? Les aseguro que no" (Lc 13, 1-3). En ambos casos, Jesús rechaza la creencia tan difundida de que el sufrimiento del hombre que nació ciego, o el de los galileos asesinados, o el de cualquiera en situación similar, sea un castigo por haber pecado. En cada una de esas circunstancias, Jesús llega a señalar la necesidad del arrepentimiento de lo pecaminoso de cada uno, y sugiere que casos como estos pueden ser invitaciones para un cambio profundo o para una conversión interior. Al hacerlo, él da a entender que el sufrimiento puede brindarnos una oportunidad para que reflexionemos sobre nuestra vida, la clase de persona que somos, cómo nos relacionamos con los demás, lo que valemos; pero Jesús se niega de lleno a ratificar la teoría tradicional de que el sufrimiento sea mandado como un castigo por los pecados de alguien.


¿Qué decir de la voluntad de Dios? ¿Es que Dios desea nuestro sufrimiento? Dios no nos manda nuestro sufrimiento ni desea que lo padezcamos, sino que Dios permite que se manifieste. Jesús mismo luchó con la "voluntad del Padre" cuando padeció sus propias angustias (Lc 22, 39-46). Jesús era totalmente humano. No quería sufrir el dolor. Le rogó a su Padre que participara de su momento del adiós y que lo privara del dolor: "Padre", le dijo, "si quieres, aleja de mí este cáliz". Cuando Jesús continuó diciendo "Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya", estaba aceptando su dolorosa situación. El Padre no intervino, no hizo un milagro y le evitó la cruz; no salvó a Jesús de ser un humano. Él permitió que Jesús participara plenamente de la condición humana de la misma manera que todos nosotros participamos plenamente de ella. Dios quiere nuestra felicidad, nuestra paz mental y espiritual. Dios no quiere ni necesita que nosotros suframos los pesares de la vida, pero Dios permite que el sufrimiento se produzca porque, como lo dijo con tanta claridad el maestro Kushner, si Dios actuara de otra manera bloquearía nuestra naturaleza humana y nuestra condición humana. Los accidentes ocurren, la muerte nos llega, las enfermedades son frecuentes en nuestro mundo, pero Dios no nos hace esas cosas. Somos seres humanos totales y finitos, que vivimos en una tierra donde suceden desastres naturales, donde existen las condiciones genéticas, donde a veces optamos por cosas mezquinas o lamentables, donde la vida no siempre se desarrolla como lo habíamos planeado o como lo deseábamos. Poseemos la gracia divina y nos agobia nuestra humanidad, el misterio de llegar a integrar nuestra individualidad mediante continuos adioses. Somos frágiles e incompletos, estamos siempre sujetos a posibles pesares. Vivimos en un mundo donde sabemos que no podemos huir de nuestra propia muerte, nuestro último adiós antes de la bienvenida eterna.

Joyce Rupp





(En Orar nuestros adioses, Joyce Rupp, Buenos Aires, SAN PABLO, 2001) Libro que recomendé acá

jueves, julio 22, 2004

Hola Amigos !
Les retransmito este mensaje para que podamos ayudar a Valeria.
Antes de venir a estudiar a Tokyo, trabaje cerca de 3 anhos con su papa en OSIPTEL (agencia gubernamental). Conozco y aprecio muchisimo a su esposa y a Valeria. Eso es para que tengan la plena certeza de que esto no es una cadena mas. Asi que si deciden retransmitir el mensaje, pueden citarlo completo y poner un comentario vuestro (algo asi como "yo conozco a Luis Orihuela, que envio el mail)

Gracias!

Lucho


Queridos amigos:

Como muchos de ustedes ya saben Valeria Rivero, hija de nuestro companero Kike Rivero, se encuentra delicada de salud, necesita que se le practique un transplante de medula osea.

CAFAE, en nombre de todos los que laboramos en OSIPTEL ha iniciado una campana de ayuda a Valeria, y necesitamos del apoyo de todos ustedes y de aquellas personas que desinteresadamente deseen colaborar.

La campana se da inicio HOY, con el lanzamiento de una pagina web, cuyo enlace se muestra adjunto. En esta pagina se da a conocer brevemente la ayuda requerida. Como ustedes saben, ahora la labor mas importante es la difusion, mientras mas personas conozcan el caso de Valeria, mas posibilidades hay de que ella consiga la ayuda economica.

Contamos con todos ustedes para dar a conocer esta pagina entre sus amistades. Podrian comentar que conocen del caso a fin de no ser confundidos con paginas fraudulentas (spam).

Muchas gracias por su apoyo.

CAFAE

Nueva Generacion

http://www.salvemosavaleria.esguay.com/

miércoles, julio 21, 2004

Novedades de Renata

Ayer por la noche me llamó la abuela de Renata y me contó que está evolucionando maravillosamente....

Qué decirles sino Gracias y sigamos rezando

martes, julio 20, 2004

Noticias de Pedrito...

Queridos Amigos:

Hoy, justamente en el día del Amigo, les quiero contar las novedades que recibí ayer, a última hora sobre Pedro...

Me contaron que está evolucionando tan maravillosamente, que ni los médicos lo pueden creer...

Nosotros si, verdad?
En nombre de él y su familia, gracias por sus oraciones y no bajemos los brazos...

sábado, julio 17, 2004

Esta es la situación del niñito argentino por el que os pedí oración.

Te comento sobre Juliancito.

La operación fue exitosa, drenaron el líquido cefalorraquídeo del tumor (más bien llamado quiste), cuyo tamaño era de 7,5 por 7,5 cm. Estuvo muy poco tiempo en terapia intensiva y a los cuatro días le dieron el alta. Los médicos se asombraron por su recuperación.
A partir del día 18 de junio, está en su casa rodeado de padres y hermanos.

En nombre mío y de mi familia, les agradecemos infinitamente, el habernos acompañado con vuestras oraciones.
Siempre sentimos la presencia de nuestra Madre Celestial; tal es así que tanto el nene, como sus padres tuvieron un estado de ánimo excelente.
Juliancito (que ya sufrió una operación importante cuando era muy chiquito, debido a una neumonía), y que siente mucho miedo cuando ingresa a una
clínica, en esta oportunidad se prestó mansamente a los preparativos previos de la operación, incluso cuando le colocaron la mascarilla.
Mi hijo Jorge (el padre), que no soporta estar dentro de una clínica ( de chico se descomponía cuando le sacaban sangre, etc.), se mantuvo tranquilo en todo momento y nosotros (los abuelos) tuvimos una resignación y plena convicción de que la Madre Celestial lo protegía en todo momento.

Los médicos se asombraron por la recuperación de Juliancito.

El día del Padre, recibí el mejor de los regalos, tocaron timbre en casa y cuando voy a atender, me lo encuentro a Juliancito en la puerta (con un turbante de vendas), que me extendía sus bracitos con un regalo.
La emoción me sobrepasó.

Ahí sí que aflojé!!!!

Queridos amigos, los tendré siempre presentes en mi corazón.

Juan Anzardi y Flia.

AQUI ESTOY

Todavia estoy un poquito "cachuso", pero me siento bastante bien.
Gracias a tus oraciones ¡¡¡ Que Dios te bendiga !!!
July.

MUCHAS GRACIAS POR VUESTRAS ORACIONES Y PALABRAS DE ALIENTO.
"El Señor se apiadó de mí, contempló mi aflicción; me tomó y me alzó de las puertas de la Muerte, para que pudiera proclamar sus alabanzas y alegrarme por su victoria en las puertas de Sión".
(Salmo 9, 14-15)

Un beso de Juliancito para todos ustedes.

El 30/6 a Juliancito le sacaron el vendaje.
Tiene una cicatriz de 10 cm. en forma de "C" Se encuentra muy bien, muy animado (diría demasiado) y se lo pasa jugando

Muchas gracias
Mar

No pudo ser...

Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido.
1º Cor. 13,12


¿Cómo contarles?....
Me acaban de llamar para avisarme que, ayer por la noche, falleció Nicolás...
Mi mamá, de quien mañana se cumplen dos meses de su muerte, junto con Nuestra Madre, La Virgen, seguro lo han recibido...
Vaya mi oración por su eterno descanso...

Su hermanita, Renata, sin embargo se encuentra mejor...

Alejandro

Una oración para Nicolás

Me uno a las oraciones por Nicolas, que el Señor y su Santa Madre lo protejan y lo libren de la enfermedad.
Por tu infinita misericordia Padre Amado.
Amen
 
Karin Cerball

viernes, julio 16, 2004

María Santí­sima, protege a Nicolás, pero que se
cumpla la voluntad de Dios



Roberto

Por Nicolás...

Madre mía:
Tu que estabas al pie de la cruz con un dolor inmenso, no te olvides de Nicolás,es solo un bebe luchando por su vida,se que tu posaras sobre él tus divinos ojos,y te repito la petición de la Salve:
"Vuelve a Nicolás,esos tus ojos misericordiosos"

Dale la salud y la oportunidad de ser un Siervo de tu hijo, te lo pido Madre Santa.

Pily

Para los bebitos

Oh Dios mío, este enfermo que esta aquí delante de Ti, ha venido a pedirte lo que el desea y piensa que es lo mas importante para él.

Tu, oh Dios, haz que entren en su corazón estas palabras: "!Es mas importante la salud del alma!"

Señor, ¡Hágase sobre el Tu Santa Voluntad en todo! Si Tu quieres que sane, que se le de la salud.

Pero si Tu voluntad es diversa, que continúe llevando su cruz. Te rogamos también por nosotros

que oramos por el; purifica nuestros corazones para que seamos dignos de donar, a través de nosotros mismos, Tu Santa Misericordia. Protéjelo y alivia sus penas, hágase en el Tu Santa Voluntad.

Que Tu Santo Nombre sea revelado a través de el, ayúdalo a llevar con amor su cruz. Amén.

Sigo rezando...

Los pongo en las manos de María
laura

Oración por Nicolás

Señor! Pongo en Tus Divinas Manos a Nicolás, para que lo sanes y le permitas vivir, si es Tu Voluntad.
Ayúda a este niño y a sus familiares, Y concédeles Tu Amor y tu Paz. Amén.

En eso estamos Alejandro, Dios quede contigo.
Connie

jueves, julio 15, 2004

Novedades sobre Nicolás...

Hermanos:

Recién me acaba de llamar la abuela de Nicolás y Renata...
Lasmentablemente, pese a las múltiples oraciones, la salud de Nicolás ha empeorado drásticamente...

Les ruego redoblemos el esfuerzo en nuestras oraciones.

En nombre de la familia de Nicolás, muchas gracias

Retomando...

Los recientes sucesos de mi vida, conocidos por quienes comparten mis sufrimientos, alegrías, esperanzas, amores...
Compartidos por todos aquellos que, desde el Amor me acompañan en este caminar me han decidido a abrir (o mejor dicho, re-abrir) este espacio para La Oración.

Este espacio está dedicado a la memoria de mis padres María (mi mamá) que falleció este último 18 de Mayo; y Roberto Oscar(mi papá) que VIVE con Dios desde el 22 de Julio de 1999 y por quienes pido y pediré siempre una especial oración.

La idea es simplemente compartir nuestras oraciones ya sea cuando necesitamos de una, como cuando queremos agradecer...

En la actualidad y, a manera de inauguración, estamos rezando por la salud de tres bebitos Pedro, Nicolás y Renata que nacieron prematuramente con sólo 6 meses de gestación...

Nicolás y Renata, además, son hermanitos y, presisamente Nicolás es el más delicado...

Cuento con sus oraciones.

GRACIAS