martes, junio 28, 2005

Fue presentado el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica


Ciudad del Vaticano, JUN 28 (AICA): El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, presentado hoy, es un manual elaborado por una comisión especial de cardenales presidida por el entonces cardenal Ratzinger, que en la época de redacción era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El texto tiene 205 páginas, con 598 preguntas y respuestas, 15 imágenes, un apéndice (con las oraciones principales y comunes del cristiano y algunas fórmulas de doctrina católica) y un extenso índice analítico. Mons. Angelo Amato, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, explicó que "no es una obra autónoma y no pretende sustituir al Catecismo de la Iglesia Católica, sino que se remite a él constantemente". El manual se propone además "despertar un interés renovado por el catecismo, que sigue siendo el texto básico de la catequesis eclesial".
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viernes, junio 24, 2005

Canto Gregoriano

Mi esposa, Lala es cantante y canta en los casamientos de mi parroquia...
Yo la conocí cantando (aunque lo mío se asemeja más a los aullidos. Me parece)

En la actualidad solemos cantar juntos en las misas de los domingos por la noche y, de vez en cuando, me acerco a cantar juntos un rato entre casamientos...
Me gusta mucho el canto Gregoriano.

En esta página, aquellos que compartan nuestro gusto, podrán encontrar muchas piezas del canto Gregoriano junto a sus traducciones al Español y sus partituras.


Obviamente, la incluiré entre los links....

jueves, junio 23, 2005

Difunden oración oficial para pedir favores por intercesión de JPII

ROMA, 23 Jun. 05 (ACI).-La Diócesis de Roma, encargada de promover la beatificación del Papa Juan Pablo II, difundió una oración oficial en varios idiomas, para implorar favores por intercesión del Pontífice.

El texto aparece en el sitio web oficial de la causa del Pontífice http://www.vicariatusurbis.org/Beatificazione.asp en italiano, español, inglés, francés, polaco y portugués. A continuación reproducimos el texto:

Oración para implorar favores por intercesión del siervo de dios el Papa Juan Pablo II

Oh Trinidad Santa,

Te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.

Él, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo.

Concédenos, por su intercesión, y si es Tu voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos.

martes, junio 21, 2005

Un correo electrónico recoge testimonios para la beatificación de Juan Pablo II

Los recibe el postulador de la causa, monseñor Slawomir Oder

ROMA, martes, 21 junio 2005 (ZENIT.org).- La diócesis de Roma ha presentado en un comunicado la dirección de correo electrónico a la que se pueden enviar testimonios para la causa de beatificación de Juan Pablo II, Postulazione.GiovanniPaoloII@VicariatusUrbis.org

El comunicado revela también el nombre de quien ha sido nombrado postulador de la causa de beatificación, monseñor Slawomir Oder, de la diócesis de Torun (Polonia), actualmente vicario judicial del tribunal de segunda instancia de la diócesis de Roma. Él será el encargado de abrir estos mensajes.

El anuncio explica que en los próximos días se publicará una página web en varios idiomas dedicada a la causa de beatificación y de canonización de Karol Wojtyla.

«Una sección del sitio examinará la vida, los escritos, y los viajes de Juan Pablo II, mientras que en otra se presentará el estado y el desarrollo de la causa de beatificación, dando particular importancia a los testimonios personales de gracias recibidas por parte de los fieles de todo el mundo», aclara.

El comunicado informa que «los visitantes podrán ofrecer además su contribución a través de foros en la página web divididos en diferentes ámbitos como "Mi encuentro con Juan Pablo II", "Gracias recibidas", "Intenciones de oración"».

«Se informará también sobre los diferentes encuentros de oración que se celebrarán en todo el mundo para apoyar la causa de beatificación», añade.

El proceso de beatificación comenzará oficialmente el 28 de junio en las vísperas de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, en la Basílica de San Juan de Letrán.

Puede enviarse una carta por correo postal a monseñor Slawomir Oder en la dirección:
Vicariato di Roma
Piazza San Giovanni in Laterano 6/A
00184 ROMA

[Más información en http://www.vicariatusurbis.org].

lunes, junio 20, 2005

Orientaciones del arzobispo de Mendoza sobre “Rosa Mística”

Mendoza, JUN 20 (AICA): Manuel Yanzón, que vive en el barrio Victoria, distrito El Algarrobal, departamento Las Heras, afirma que desde 2000 recibe mensajes de la Virgen y habla de milagros atribuidos a una imagen de la Rosa Mística. La divulgación del hecho atrae todos los 27 de cada mes a multitudes de miles de personas. Debido al cariz que alcanzó el caso, el arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, publicó unas “orientaciones pastorales”, “fruto de un largo camino de discernimiento”. El documento tiene dos secciones: una primera, denominada “Perspectiva teológica”, de carácter doctrinal, y una segunda, en la que se describe la atención pastoral que se ofrece a los devotos de María Rosa mística.
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viernes, junio 17, 2005

La página web del Vaticano, más rápida todavía

Se une a la red de investigación y educación universitaria europea

CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 17 junio 2005 (ZENIT.org).- Gracias un acuerdo con la red informática de investigación europea, la página web de la Santa Sede (www.vatican.va) es ahora más rápida y permite un mayor número de accesos simultáneos.

El Vaticano desde hace unos días cuenta con 100 megabits por segundo (Mbps) de conexión directa a la red paneuropea Géant2 network de educación e investigación, promovida por el «Consorcio GARR», de la que forman parte universidades europeas, que a su vez están conectadas a instituciones universitarias de otros continentes gracias a otras redes.

Por este acuerdo, material de la Biblioteca Vaticana y de las bibliotecas de las Universidades Pontificias será accesible más fácilmente a la comunidad académica.

El padre Fernando Vérgez, L.C., director de la Oficina Internet de la Santa Sede, ha confirmado a Zenit este acuerdo con el Consortium GARR que responde a la enorme demanda provocada por las visitas recibidas por esta página web.

En el mes de abril, en particular con motivo de la enfermedad y fallecimiento de Juan Pablo II, así como del cónclave de elección de Benedicto XVI, el sitio vaticano se convirtió en uno de los más visitados del mundo.

Esto provocó una emergencia para ampliar la capacidad de conexión a la página e impedir que se bloqueara. En particular, está aumentando decididamente el número de usuarios que se conectan al sitio vaticano para ver en vídeo los acontecimientos más importantes de Benedicto XVI.

«Con la conexión a esta red de investigación y educación la Santa Sede ha ampliado la capacidad de sus conexiones para ofrecer estos servicios», aclara el padre Vérgez.

La participación de la Santa Sede en el proyecto Géant2 fue anunciada oficialmente Luxemburgo, entre el 14 y el 15 de junio, en un congreso organizado por esta red

jueves, junio 16, 2005

A 50 años de la quema de las iglesias

Buenos Aires, JUN 16 (AICA): Se cumplen hoy 50 años de la quema de las iglesias de Buenos Aires, y el triste suceso merece ser evocado, no para reabrir heridas sino como un saludable ejercicio de la memoria. Ese día ardieron por oscuros designios el palacio arzobispal y su rico archivo, y las siguientes iglesias: Santo Domingo. San Francisco, Capilla de San Roque, San Ignacio de Loyola, Nuestra Señora de la Merced, San Miguel Arcángel, Nuestra Señora de la Piedad, Nuestra Señora de las Victorias, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista. De la Catedral, contigua a la Curia, los pirómanos respetaron el mausoleo del Libertador, pero causaron graves daños en la Capilla del Santisimo. Un negro capítulo de nuestra historia de país católico y una lección para siempre.
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Benedicto XVI: La relación con Dios, un intercambio de miradas de amor

Comentario al Salmo 122, «El Señor, esperanza del pueblo»

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 15 junio 2005 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención de Benedicto XVI en la audiencia general de este miércoles dedicada a comentar el Salmo 122, «El Señor, esperanza del pueblo» pronunciada en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.

Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señores,
como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos
en el Señor, Dios nuestro,
esperando su misericordia.

Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de desprecios;
nuestra alma está saciada
del sarcasmo de los satisfechos,
del desprecio de los orgullosos.


Queridos hermanos:
Por desgracia, habéis sufrido bajo la lluvia. Esperemos que ahora el tiempo mejore.

  1. De manera muy incisiva, Jesús afirma en el Evangelio que los ojos son un símbolo expresivo del yo profundo, un espejo del alma (cf. Mateo 6, 22-23). Pues bien, el Salmo 122, que se acaba de proclamar, se sintetiza en un intercambio de miradas: el fiel alza sus ojos al Señor y espera una reacción divina para percibir un gesto de amor, una mirada de benevolencia. También nosotros elevamos un poco los ojos y esperamos un gesto de benevolencia del Señor.>

    Con frecuencia, en el Salterio se habla de la mirada del Altísimo, que «observa desde el cielo a los hijos de Adán, para ver si hay alguno sensato que busque a Dios» (Salmo 13, 2). El salmista, como hemos escuchado, recurre a una imagen, la del siervo y la de la esclava, que miran a su señor en espera de una decisión liberadora.

    Si bien la escena está ligada al mundo antiguo a sus estructuras sociales, la idea es clara y significativa: esta imagen tomada del mundo del antiguo Oriente quiere exaltar la adhesión del pobre, la esperanza del oprimido y la disponibilidad del justo al Señor.

  2. 2. El orante está en espera de que las manos divinas se muevan, pues actuarán según justicia, destruyendo el mal. Por este motivo, con frecuencia, en el Salterio el orante eleva sus ojos llenos de esperanza hacia el Señor: «Tengo los ojos puestos en el Señor, porque Él saca mis pies de la red» (Salmo 24, 15), mientras «se me nublan los ojos de tanto aguardar a mi Dios» (Salmo 68,4).

    El Salmo 122 es una súplica en la que la voz de un fiel se une a la de toda la comunidad: de hecho, el Salmo pasa de la primera persona del singular --«a ti levanto mis ojos»-- a la del plural «nuestros ojos» (Cf. versículos 1-3). Expresa la esperanza de que las manos del Señor se abran para difundir dones de justicia y de libertad. El justo espera que la mirada de Dios se revele en toda su ternura y bondad, como se lee en la antigua bendición sacerdotal del libro de los Números: «ilumine el Señor su rostro sobre ti y te sea propicio; el Señor te muestre su rostro y te conceda la paz» (Números 6, 25-26).

  3. 3. La importancia de la mirada amorosa de Dios se revela en la segunda parte del salmo, caracterizada por la invocación: «Misericordia, Señor, misericordia»» (Salmo 122, 3). Continúa con el final de la primera parte, en el que se confirma la expectativa confiada, «esperando su misericordia» (versículo 2).

    Los fieles tienen necesidad de una intervención de Dios porque se encuentran en una situación penosa, de desprecio y de vejaciones por parte de prepotentes. La imagen que utiliza ahora el salmista es la de la saciedad: «estamos saciados de desprecios; nuestra alma está saciada.
  4. del sarcasmo de los satisfechos, del desprecio de los orgullosos» (versículos 3-4).

    A la tradicional saciedad bíblica de comida y de años, considerada como signo de la bendición divina, se le opone ahora una intolerable saciedad constituida por una carga exorbitante de humillaciones. Y sabemos que hoy muchas naciones, muchos individuos están llenos de vejaciones, están demasiado saciados de las vejaciones de los satisfechos, del desprecio de los soberbios. Recemos por ellos y ayudemos a estos hermanos nuestros humillados.

    Por este motivo, los justos han confiado su causa al Señor y no es indiferente a esos ojos implorantes, no ignora su invocación ni la nuestra, ni decepciona su esperanza.

  5. 4. Al final, dejemos espacio a la voz de san Ambrosio, el gran arzobispo de Milán, quien con el espíritu del salmista, da ritmo poético a la obra de Dios que nos llega a través de Jesús Salvador: «Cristo es todo para nosotros. Si quieres curar una herida, él es médico; si estás ardiendo de fiebre, es fuente; si estás oprimido por la iniquidad, es justicia; si tienes necesidad de ayuda, es fuerza; si tienes miedo de la muerte, es vida; si deseas el cielo, es camino; si huyes de las tinieblas, es luz; si buscas comida, es alimento» («La virginidad« --«La verginità»--, 99: SAEMO, XIV/2, Milano-Roma 1989, p. 81).

Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Santo Padre ofreció esta síntesis en castellano:

El Salmo de hoy, para exaltar la esperanza del oprimido, recurre a la imagen del esclavo que espera de su amo la liberación. El orante eleva sus ojos hacia el Señor con la esperanza de que revele toda su ternura y bondad derramando dones de justicia y libertad.

Los fieles, despreciados por los prepotentes e inmorales que, engreídos por su éxito y saciados por su bienestar, desafían a Dios violando los derechos de los débiles, tienen necesidad de una intervención divina. Confiando su causa al Señor, exclaman: «Piedad de nosotros». Y Él no permanece indiferente, no defrauda su esperanza.

Saludo cordialmente a los peregrinos de España y América Latina, especialmente a los sacerdotes de Guadalajara; a los de las parroquias de la Candelaria, de Martínez; de la Asunción, de Tlapacoyan; de la Piedad, de México; de la Asunción de Cárcer y de Cantalejo; también a los de Argentina, a los de la Asociación «Dulce Mar» de Madrid y del Liceo de Ourense. Confiad vuestras vidas al Señor. Él atiende siempre vuestras súplicas.

martes, junio 14, 2005

Juan Pablo II: santo, pero no tan ‘subito’


El proceso de beatificación del anterior Papa, que se abre el día 28, se alargará más de lo previsto, con muchas declaraciones y abundante documentación; Wojtila no subirá a los altares hasta dentro de 6 años como mínimo

“Santo, subito!”. Este clamor popular (“¡Santo, ya!”), expresado por miles de creyentes en el funeral por Juan Pablo II, ha sido escuchado por el nuevo Papa Benedicto XVI, sobre todo cuando anunció hace pocas semanas el inicio inminente del proceso de beatificación saltándose la norma canónica de esperar hasta 5 años después de la muerte del candidato a la santidad. Las previsiones siguieron cumpliéndose cuando, el pasado jueves, el cardenal vicario de Roma, Camilo Ruini, anunciaba que se abrirá oficialmente el 28 de junio, una fecha que, en realidad, ya sonaba en los ambientes vaticanistas desde varios días antes. Sin embargo, este inicio inmediato no dará paso al proceso rápido que esperaban la mayoría de los católicos. Según los más optimistas, Karol Wojtila no subirá a los altares hasta dentro de 6 años como mínimo.

Esta primera fase, la diocesana de Roma, que es donde el candidato vivió los últimos años de su vida, arranca con la designación del Tribunal, formado por un juez presidente, Gianfranco Vela, y un postulador de la Causa, que en este caso será un sacerdote polaco. En la sesión de apertura, el cardenal Ruini expondrá los principales rasgos característicos de la figura de Juan Pablo II. Será a partir de un edicto en el que se dice, entre otras cosas, que “este siervo de Dios fue hombre de intensa piedad, pastor incansable de la Iglesia universal, testigo valiente del Evangelio de Cristo”. También se explica que el anterior Papa “reafirmó siempre, desde su rico Magisterio, la centralidad del misterio eucarístico en la vida de la Iglesia”.

El hecho de que el proceso de beatificación empiece sólo tres meses después de la muerte de Karol Wojtila no quiere decir que todo vaya a transcurrir con rapidez. Fuentes próximas a la Causa de Beatificación aclaran, en este sentido, que son muchísimos los testigos que tienen que declarar y muy abundante la documentación que ahora empieza a estudiarse, incluidos los numerosos escritos de Juan Pablo II antes de ser elegido Papa. Además, para la beatificación y luego para la canonización, es necesario que se declare la validez de sendos milagros atribuidos a su intercesión. En definitiva, Benedicto XVI puede introducir la ya conocida dispensa sobre la obligación de esperar 5 años, como también hizo Juan Pablo II con la Madre Teresa de Calcuta, pero luego no puede acelerar un proceso que, teniendo en cuenta la intensidad de la vida del anterior pontífice, debe ser exhaustivo.

En el Vaticano se da por seguro que todo se va a llevar con rigor, lo cual ha hecho que más de uno hable ya de la necesidad de “bajar de la nube”. En los procesos de beatificación y canonización, que son variables según las circunstancias y las personas, hay pasos que no se pueden saltar. Y con Juan Pablo II, los expertos recuerdan que no se debe desperdiciar el valor que tienen todos los testigos que puedan declarar sobre aspectos de su vida.

Autor: Joan Miquel Corbí
Fuente: ForumLibertas.com

viernes, junio 10, 2005

Card. Ruini: Proceso de beatificación de JPII comenzará el 28 de junio

VATICANO, 09 Jun. 05 (ACI).-El Obispo Auxiliar de Roma, Cardenal Camillo Ruini, informó que el proceso de beatificación de Juan Pablo II se iniciará este 28 de junio.

Al finalizar la convención "Familia y comunidad cristiana" que se realizó en Roma, el Cardenal Ruini señaló a los asistentes que tenía "una noticia que seguramente los va a alegrar mucho. El día martes 28 de junio, a las 7:00 p.m., en la Basílica de San Pablo de Extramuros, comenzaremos oficialmente el proceso de beatificación y canonización de nuestro amado Obispo y Papa, Juan Pablo II".

Según el Cardenal, este momento será "un gran regalo de Dios y una extraordinaria razón para darle gracias".

Posible visita de Benedicto XVI a la Argentina


Buenos Aires, JUN 10 (AICA): Si la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano se realiza en la Argentina, es muy probable que para 2007 el papa Benedicto XVI visite el país. Chile y la Argentina son los dos países propuestos para ser sede de la V Conferencia, que está organizando el CELAM, según declaró el monseñor Carlos Aguiar Retes, obispo de Texcoco (México) y vicepresidente primero del organismo continental.

Texto completo de la noticia.

jueves, junio 09, 2005

12 de Junio - Colecta anual de Caritas

Hoy en Argentina, 1 de cada 2 hombres está desocupado o sub-ocupado; el 70% de los niños menores de 14 años es pobre; hay 4 millones de personas que, sabiendo leer, no son capaces de comprender lo que leen; hay un déficit habitacional de 4 millones de hogares...
(Fuente: Indec, UNICEF)

¿Podrías ordenar las siguientes palabras de acuerdo a la importancia que cada una tiene en la lucha contra la pobreza?

ViviendaAlimentación Salud Educación Trabajo

Nosotros no hemos podido. Creemos que cada una de estas temáticas puede ser a la vez causa y consecuencia de cualquiera de las otras. No podemos tratar una sin atender a las restantes.

Por eso desde Cáritas trabajamos para que los niños y adolescentes tengan la posibilidad de jugar y estudiar; para que los padres puedan tener empleo y con su esfuerzo asegurar una vida digna a su familia; para que todas las personas cuenten con una alimentación adecuada, la salud atendida y, por sobre todas las cosas, un hogar. Buscamos también que cada persona tome conciencia de sus derechos y responsabilidades y contribuya en la construcción de una sociedad más justa.

Hemos caminado mucho juntos y obtenido grandes logros a lo largo de todo el país. Pero esto no es suficiente, porque aún pretendemos cambiar esta sociedad, incluyendo a todos.


Por eso, en nuestra Colecta Anual 2005, te pido que continúes apoyándonos y que consideres transformar tu compromiso en una colaboración económica mensual, con tu tarjeta de crédito o débito. Así, juntos podremos seguir acompañando a quienes más lo necesitan, en el camino hacia un crecimiento que les permita ser protagonistas de su propio desarrollo.

Vos y nosotros tenemos una realidad común que nos llama a la acción: continuar construyendo un futuro mejor para todos.

Me despido con un saludo cordial,



Jonás Beccar Varela
Responsable de Desarrollo de Fondos
Cáritas Argentina Comisión Nacional




PD: Recordá que muchas familias necesitan de tu ayuda. Si deseas realizar una colaboración mensual, respondé este mail ahora y te asesoraremos sobre las opciones existentes. También podés hacerlo llamando al 011-4342-7931/8650 int.113 de lunes a viernes de 9.30hs a 18hs.

¡Tal vez más adelante no encuentres un momento para hacerlo!

martes, junio 07, 2005

La soledad de los inmigrantes “sudacas” en España


Madrid, JUN 7 (AICA): El corresponsal de AICA en Madrid, Armando Puente, es un periodista argentino, porteño, que hace muchos años está afincado en la capital española donde con una chica francesa formó su hogar al que Dos premió con hijos españoles. Suele enviar noticias de la vida de la Iglesia en España. Esta vez su informe lo involucra a él mismo.
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Reflexiones del papa sobre elmatrimonio y la familia

CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2005 (VIS).-Benedicto XVI inauguró ayer por la tarde enSan Juan de Letrán un Congreso eclesial promovido por la diócesis de Roma sobre el tema "Familia y comunidad cristiana: formación de la persona y transmisión de la fe".

El Papa ofreció unas reflexiones sobre el significado del matrimonio y la familia en el plan de Dios, creador y salvador.

El fundamento antropológico de la familia

Partiendo de la idea de que el ser humano ha sido creado a imagen de Dios y "Dios mismo es amor", el Santo Padre explicó que por este motivo "la vocación al amor es lo que hace del ser humano la auténtica imagen de Dios. (...) De esta fundamental conexión entre Dios y el ser humano deriva otra: la conexión indisoluble entre espíritu y cuerpo".

"La totalidad del ser humano -continuó- incluye la dimensión del tiempo, y el "sí" del hombre significa "siempre"; constituye el espacio de la fidelidad. Sólo dentro de éste puede crecer la fe". Por otra parte, añadió, "la mayor expresión de la libertad (...) es la capacidad de decidirse por un don definitivo, en el que la libertad, donándose, se realiza plenamente. En concreto, el "sí" personal y recíproco del hombre y de la mujer (...) está destinado al don de una nueva vida" y "es un "sí" públicamente responsable, con el que los cónyuges asumen la responsabilidad pública de la fidelidad".

Benedicto XVI subrayó que "las diferentes formas actuales de disolución del matrimonio, así como las uniones libres y el "matrimonio de prueba", hasta el pseudo-matrimonio entre personas del mismo sexo, son sin embargo expresiones de una libertad anárquica, que se hace pasar por una verdadera liberación del ser humano. Una tal pseudo-libertad se funda en una concepción banal del cuerpo, que lleva inevitablemente aparejada una concepción trivial del ser humano. Su presupuesto es que el ser humano puede hacer de sí lo que quiera: su cuerpo se convierte en algo secundario, manipulable desde el punto de vista humano, que se puede usar como se quiera".

Matrimonio y familia en la historia de la salvación

El Papa recordó que "la revelación bíblica es sobre todo expresión de una historia de amor, la historia de la alianza de Dios con los seres humanos: por eso, la historia del amor y de la unión de un hombre y una mujer en la alianza del matrimonio ha podido ser asumida por Dios como símbolo de la historia de la salvación".

"Del mismo modo que la encarnación del Hijo de Dios revela su verdadero significado en la cruz, el amor humano auténtico es donación de sí y no puede existir si quiere excluir la cruz".

El Santo Padre puso de relieve algunas tendencias negativas que se oponen al "vínculo profundo entre Dios y el ser humano, entre el amor de Dios y el amor humano". En este sentido se refirió al "envilecimiento del amor humano, la supresión de la auténtica capacidad de amar, que se revela en nuestro tiempo el arma más adecuada y más eficaz para expulsar a Dios del ser humano, para alejar a Dios de la mirada y del corazón del ser humano".

Los hijos

"También en la generación de los hijos, el matrimonio refleja su modelo divino, el amor de Dios por el ser humano. En el hombre y la mujer la paternidad y la maternidad, como el cuerpo y el amor, no se dejan circunscribir solamente a lo biológico: la vida se da enteramente solo cuando con el nacimiento se dan también el amor y el sentido que hacen posible decir sí a esta vida. A partir de aquí queda claro lo contrario que es al amor humano, a la vocación profunda del hombre y de la mujer, cerrar sistemáticamente su unión al don de la vida y todavía más, suprimir o manipular la vida que nace". Sin embargo, "la edificación de toda familia cristiana se encuadra en el contexto de la familia más grande de la Iglesia, que la sostiene y la lleva consigo".

La familia y la Iglesia

Benedicto XVI afirmó que "de todo ello se deduce una consecuencia evidente: la familia y la Iglesia, en concreto, las parroquias y otras formas de comunidad eclesial, están llamadas a la colaboración más estrecha en esa tarea fundamental, constituida inseparablemente por la formación de la persona y la transmisión de la fe.

La amenaza del relativismo

"En nuestros días -aseguró- un obstáculo particularmente insidioso de la tarea educativa es la presencia masiva, en la sociedad y en la cultura, del relativismo, que al no reconocer nada como definitivo, deja como medida última solo el propio yo y sus deseos y, bajo la apariencia de la libertad, se convierte en una prisión. En ese horizonte relativista no es posible, por lo tanto, una educación verdadera sin la luz de la verdad; antes o después cada persona está condenada a dudar de la bondad de su misma vida y de las relaciones que la constituyen, de la validez de su compromiso para construir con los demás algo en común. Está claro, por tanto, que no solamente debemos intentar superar el relativismo en nuestro trabajo de formación de las personas, sino que estamos llamados a contrastar su predominio en la sociedad y en la cultura".

Sacerdocio y vida consagrada

El Santo Padre concluyó haciendo hincapié en la necesidad de rezar para que haya muchas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada y que los presbíteros y los religiosos y religiosas "den testimonio de la alegría de haber sido llamados por el Señor".

jueves, junio 02, 2005

Colecta anual Caritas


A todo corazón...

Se vienen las fiestas del corazón...

Haciendo"click" en las imágenes, accederán a mucha información.

3 de Junio

4 de Junio

miércoles, junio 01, 2005

Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre

Una devoción permanente y actual

La Iglesia celebrará próximamente la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Todo el mes de junio está, de algún modo, dedicado por la piedad cristiana al Corazón de Cristo.

Hay quien podría pensar que la devoción al Sagrado Corazón es algo trasnochado, propio de otras épocas, pero ya superado en el momento actual. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II, en la carta entregada al Prepósito General de la Compañía de Jesús, P. Kolvenbach, en la Capilla de San Claudio de la Colombière, el 5 de octubre de 1986, en Paray-le-Monial, animaba a los Jesuitas a impulsar esta devoción:

"Sé con cuánta generosidad la Compañía de Jesús ha acogido esta admirable misión y con cuánto ardor ha buscado cumplirla lo mejor posible en el curso de estos tres últimos siglos: ahora bien, yo deseo, en esta ocasión solemne, exhortar a todos los miembros de la Compañía a que promuevan con mayor celo aún esta devoción que corresponde más que nunca a las esperanzas de nuestro tiempo".

Esta exhortación a promover con mayor celo aún esta devoción que corresponde más que nunca a las esperanzas de nuestro tiempo, se fundamenta, según el pensamiento del Papa, en dos motivos, principalmente:

1) Los elementos esenciales de esta devoción "pertenecen de manera permanente a la espiritualidad propia de la Iglesia a lo largo de toda la historia", pues, desde siempre, la Iglesia ha visto en el Corazón de Cristo, del cual brotó sangre y agua, el símbolo de los sacramentos que constituyen la Iglesia; y, además, los Santos Padres han visto en el Corazón del Verbo encarnado "el comienzo de toda la obra de nuestra salvación, fruto del amor del Divino Redentor del que este Corazón traspasado es un símbolo particularmente expresivo".

2) Tal como afirma el Vaticano II, el mensaje de Cristo, el Verbo encarnado, que nos amó "con corazón de hombre", lejos de empequeñecer al hombre, difunde luz, vida y libertad para el progreso humano y, fuera de Él, nada puede llenar el corazón del hombre (cf Gaudium et spes, 21). Es decir, junto al Corazón de Cristo, "el corazón del hombre aprende a conocer el sentido de su vida y de su destino".

Se trata, por consiguiente, de una devoción a la vez permanente y actual.

Esta exhortación de Juan Pablo II enlaza con la enseñanza de sus predecesores. Como es sabido, existe un rico magisterio pontificio dedicado a explicar los fundamentos y a promover la devoción al Corazón de Jesús: desde las encíclica "Annum Sacrum" y "Tametsi futura", de León XIII; pasando por "Quas primas" y "Miserentissimus Redemptor", de Pío XI; hasta "Summi Pontificatus" y "Haurietis aquas", del Papa Pío XII. Igualmente, Pablo VI dirigió en 1965 una Carta Apostólica a los Obispos del orbe católico, "Investigabiles divitias". En ella animaba a:

"actuar de forma que el culto al Sagrado Corazón, que - lo decimos con dolor - se ha debilitado en algunos, florezca cada día más y sea considerado y reconocido por todos como una forma noble y digna de esa verdadera piedad hacia Cristo, que en nuestro tiempo, por obra del Concilio Vaticano II especialmente, se viene insistentemente pidiendo..."

Al honrar el corazón de Jesús, la Iglesia venera y adora, en palabras de Pío XII, "el símbolo y casi la expresión de la caridad divina" . Poco después del Gran Jubileo de los 2000 años del nacimiento de Jesucristo, meditar sobre la devoción al Corazón de Jesús es un medio propicio para secundar la iniciativa del Papa que nos invitaba a contemplar el acontecimiento de la Encarnación del Hijo de Dios, misterio de salvación para todo el género humano.

El fundamento del culto al Corazón de Jesús: la Encarnación

El fundamento del culto al Corazón de Jesús lo encontramos precisamente en el misterio de la Encarnación del Verbo, quien, siendo "consustancial al Padre", "por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre".

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre, de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad que, sin dejar de ser Dios, asumió una naturaleza humana para realizar nuestra salvación. El Corazón de Jesús es un corazón humano que simboliza el amor divino. La humanidad santísima de Nuestro Redentor, unida hipostáticamente a la Persona del Verbo, se convierte así para nosotros en manifestación del amor de Dios. Sólo el amor inefable de Dios explica la locura divina de la Encarnación: "tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito, para que el que crea en él no muera, sino que tenga la vida eterna" (Jn 3, 16). Es el misterio de la condescendencia divina, del anonadamiento de Aquel que "a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz" (Flp 2, 6 ss).

El Corazón de Cristo transparenta el amor del Padre

En la vida de Jesucristo se transparenta el amor del Padre: "Quien me ve a mí, ve al Padre" (Jn 14, 9): "Él, con su presencia y manifestación, con sus palabras y obras, signos y milagros, sobre todo con su muerte y gloriosa resurrección, con el envío del Espíritu de la verdad, lleva a plenitud toda la revelación y la confirma con testimonio divino..." ("Dei Verbum", 4).

Toda su existencia terrena remite al misterio de un Dios que es Amor, comunión de Amor, Trinidad de Personas unidas por el recíproco amor, que nos invita a entrar en la intimidad de su vida.

La ternura de Jesús

El Evangelio deja constancia de la ternura de Jesús. Él es "manso y humilde de corazón". Es compasivo con las necesidades de los hombres, sensible a sus sufrimientos. Su amor privilegia a los enfermos, a los pobres, a los que padecen necesidad, pues "no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos".

La parábola del hijo pródigo resume muy bien su enseñanza acerca de la misericordia de Dios. El Señor, con su actitud de acogida con respecto a los pecadores, da testimonio del Padre, que es "rico en misericordia" y está dispuesto a perdonar siempre al hijo que sabe reconocerse culpable. "Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades del amor de su Padre, ha podido revelarnos el abismo de su misericordia de una manera a la vez tan sencilla y tan bella" (Catecismo de la Iglesia Católica, 1439).

La parábola del hijo pródigo es, a la vez, una profunda enseñanza acerca de la condición humana. El hombre corre el riesgo de olvidarse del amor de Dios y de optar por una libertad ilusoria. Por el pecado se aleja de la casa del Padre, donde era querido y apreciado, para ir a vivir entre extraños. El mal seduce prometiendo una felicidad a corto plazo. El hombre sigue así un camino que lleva a la esclavitud y a la humillación.

Nuestra época constituye un testimonio claro de este engaño. Vivimos en una cultura que margina positivamente lo religioso, que, dejando a Dios de lado, prefiere rendir culto a los ídolos falsos del poder, del placer egoísta, del dinero fácil.

Es importante - lo recordaba el Papa - ayudar a descubrir en la propia alma la "nostalgia de Dios". En el fondo de todo hombre resuena una llamada del Amor; una llamada que no debe ser desoída. Quizá el ruido externo no permite captarla y por eso es urgente crear espacios que no ahoguen la dimensión espiritual que todo ser humano posee en tanto que creado por Dios y llamado a la comunión de vida con Él.

Nuestras iglesias, nuestras comunidades, pueden ser uno de estos espacios propicios para escuchar la brisa en la que Dios se manifiesta. Al entrar en una iglesia, el hombre de nuestro tiempo debe tener aún la posibilidad de preguntarse sobre el motivo que anima a quienes la frecuentan. La vida de los cristianos debe ser para todos un indicador que apunta hacia Dios, una señal de que por encima de todo está Él.

El misterio de la Cruz

"Con amor eterno nos ha amado Dios; por eso, al ser elevado sobre la tierra, nos ha atraído hacia su corazón, compadeciéndose de nosotros" (Antífona 1 de las I Vísperas del Sagrado Corazón).

La Cruz del Señor es el momento supremo de la manifestación de su inmenso amor al Padre en favor nuestro. El Señor nos "amó hasta el extremo"(Jn 13,1), ya que "nadie tiene un amor más grande que el que da la vida por sus amigos" (Jn 15, 13).

Su Corazón es un corazón traspasado a causa de nuestros pecados y por nuestra salvación. Un corazón que nos ama personalmente a cada uno. Toda la humanidad está incluida en ese corazón infinitamente dilatado. Ya nadie puede sentirse solo o desamparado, pues al ser amado por Cristo es amado por Dios.

No hay fronteras ni límites que contengan el alcance de la redención: Él se ha puesto en nuestro lugar, ha cargado con todo el pecado y la culpa de la humanidad, para expiar con su muerte nuestro alejamiento de Dios. Él es el Cordero Inmaculado que con su entrega obediente repara nuestra desobediencia.

En el sufrimiento y en la muerte, "su humanidad se convierte en el instrumento libre y perfecto de su amor divino que quiere la salvación de los hombres. De hecho, Él ha aceptado libremente su pasión y su muerte por amor a su Padre y a los hombres que el Padre quiere salvar: `Nadie me quita la vida, sino que yo la doy voluntariamente´ (Jn 10, 18)" (Catecismo de la Iglesia Católica, 609) .

En la Cruz se expresa la "riqueza insondable que es Cristo". En la Cruz se comprende "lo que trasciende toda filosofía": el amor cristiano, un amor que, muriendo, da la vida.

Una inagotable abundancia de gracia

En la oración colecta de la Misa del Corazón de Jesús se pide a Dios todopoderoso que, al recordar los beneficios de su amor para con nosotros, nos conceda recibir de la fuente divina del Corazón de su Unigénito "una inagotable abundancia de gracia". Del Corazón traspasado de Cristo muerto en la Cruz brotan el agua y la sangre, dando nacimiento a la Iglesia y a los sacramentos de la Iglesia.

La Iglesia, Esposa de Cristo, es hoy presencia viva en el mundo del amor compasivo de Dios. A imagen de su Señor, la Iglesia debe hacerse obediente hasta la muerte, sirviendo a los hombres para que puedan "acercarse al corazón abierto del Salvador" y "beber con gozo de la fuente de la salvación".

El motor que mueve a la Iglesia no es otro que el amor. Lo expresó bellamente Teresa de Lisieux en sus "Manuscritos autobiográficos":

"Comprendí que la Iglesia tenía un corazón, un corazón ardiente de Amor. Comprendí que sólo el Amor impulsa a la acción a los miembros de la Iglesia y que, apagado este Amor, los Apóstoles ya no habrían anunciado el Evangelio, los Mártires ya no habrían vertido su sangre... Comprendí que el Amor abrazaba en sí todas las vocaciones, que el Amor era todo, que se extendía a todos los tiempos y a todos los lugares... en una palabra, que el Amor es eterno" ("Manuscritos autobiográficos", B 3v).

Los sacramentos

Los sacramentos que edifican la Iglesia son los cauces de gracia a través de los cuales nos llega la vida nueva de la redención.

El agua del bautismo nos purifica y nos hace miembros del Cuerpo de Cristo. Dios infunde en nuestra alma las virtudes teologales para que podamos conocerle por la fe, amarle por la caridad, tender hacia Él como meta de nuestra existencia por la esperanza.

Dios es el que nos otorga, por pura gracia, la posibilidad de amarle sobre todas las cosas y de amar a los hermanos por amor a Él. Si somos dóciles y no obstaculizamos la acción del Espíritu Santo, la caridad irá poco a poco informando nuestra vida, animándola con un principio nuevo que unificará nuestra acción, a fin de que nuestro corazón se vaya asimilando progresivamente al de Cristo.

De este modo será un corazón engrandecido en el que todos tendrán cabida, pues nos dolerán las almas y desearemos ardientemente que todos conozcan el amor de Dios.

La Eucaristía nos alimenta con el pan de la inmortalidad. Dentro de poco celebraremos la Solemnidad del Corpus Christi. En este "sacramento admirable" el Señor quiso dejarnos el "memorial de su Pasión". La Eucaristía es una muestra excelsa de los "beneficios del amor de Dios para con nosotros". El Señor quiso dejarnos esta prueba de su amor, quiso quedarse con nosotros, realmente presente bajo las especies del pan y del vino, para hacernos partícipes de su Pascua.

La Penitencia renueva nuestra alma para que podamos presentarnos ante Dios, cuando Él nos llame, limpios de nuestros pecados. Igualmente, el sacerdocio es un don del Corazón de Jesús.

El envío del Espíritu Santo

Acerquémonos al Corazón de Cristo. Respondamos con amor al Amor. Que nuestra vida sea un homenaje - callado y humilde - de amor y de cumplida reparación. "Quiero gastarme sólo por tu Amor", escribía Santa Teresita del Niño Jesús.

También nosotros le pedimos al Señor la gracia de corresponder - en la medida de nuestras pobres fuerzas - a su infinita compasión para con el mundo. Señor, ¡qué nos gastemos sólo por tu Amor". Qué prendamos en las almas el fuego de tu Amor.

La primera señal del amor del Salvador es la misión del Espíritu Santo a los discípulos, después de la Ascensión del Señor al cielo, recuerda Pío XII ("Haurietis aquas", 23). El Espíritu Santo es el Amor mutuo personal por el que el Padre ama al Hijo y el Hijo al Padre, y es enviado por ambos para infundir en el alma de los discípulos la abundancia de la caridad divina. Esta infusión de la caridad divina brota también del Corazón del Salvador, en el cual "están encerrados todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia" (Col 2, 3).

Al Espíritu Santo se debe el nacimiento de la Iglesia y su admirable propagación. Este amor divino, don del Corazón de Cristo y de su Espíritu, es el que dio a los apóstoles y a los mártires la fortaleza para predicar la verdad y testimoniarla con su sangre.

A este amor divino, que redunda del Corazón del Verbo encarnado y se difunde por obra del Espíritu Santo en las almas de los creyentes, San Pablo entonó aquel himno que ensalza el triunfo de Cristo y el de los miembros de su Cuerpo: "¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el riesgo?, ¿la persecución?, ¿la espada?... Mas en todas estas cosas triunfamos soberanamente por obra de Aquel que nos amó. Porque estoy seguro de que ni muerte ni vida, ni ángeles ni principados, ni lo presente ni lo futuro, ni poderíos, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna será capaz de apartarnos del amor de Dios manifestado en Jesucristo nuestro Señor" (Rm 8, 35.37-39).

El Espíritu Santo nos ayudará a conocer íntimamente al Señor y a descubrir, junto al Corazón de Cristo, el sentido verdadero de nuestra vida, a comprender el valor de la vida verdaderamente cristiana, a unir el amor filial hacia Dios con el amor al prójimo. "Así - como pedía el Papa Juan Pablo II - sobre las ruinas acumuladas del odio y la violencia, se podrá construir la tan deseada civilización del amor, el reino del Corazón de Cristo" (Carta al P. Kolvenbach).


Fuente: Cathollic.net
Autor: Guillermo Juan Morado


Intensiones de oración del papa para el mes de Junio

CIUDAD DEL VATICANO, 1 JUN 2005 (VIS).-La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de junio es:
"Para que nuestra sociedad ayude con gestos concretos de amor cristiano y fraterno a los millones de refugiados que se encuentran en condiciones de pobreza extrema y abandono".

Su intención misional es:
"Para que el sacramento de la Eucaristía sea considerado siempre el corazón palpitante de la vida de la Iglesia".

Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes

La Santa Sede pide a los sacerdotes que redescubran su amistad con Cristo

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 31 mayo 2005 (ZENIT.org).- En medio de las pruebas que en estos momentos atraviesan los presbíteros, la Santa Sede les pide y propone que redescubran esa amistad con Cristo que les llevó a abrazar la vocación sacerdotal.

«El secreto o la clave de la vida sacerdotal es el amor apasionado por Cristo que le lleva al anuncio apasionado de Cristo», afirma el documento que ha distribuido la Congregación para el Clero con motivo de la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes.

Esta Jornada, que se celebra el 3 de junio, solemnidad de Sagrado Corazón de Jesús, fue introducida en la Iglesia por Juan Pablo II.

En el documento distribuido por la Congregación vaticana, cuyo prefecto es el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, se recoge en síntesis, tanto el testamento que dejó el Papa Karol Wojtyla a los presbíteros, en particular con su Carta de Juan Pablo II a los sacerdotes para el Jueves Santo de 2005, escrita desde el hospital, como las primeras propuestas de Benedicto XVI.

El nuevo obispo de Roma, explica este documento, «nos llama a vivir este Año Eucarístico, redescubriendo la amistad con Cristo y haciendo de la misma la clave de nuestra existencia sacerdotal».

«Estamos llamados a volver continuamente a la raíz de nuestro sacerdocio. Esta raíz, como sabéis muy bien, es una sola: Jesucristo nuestro Señor», explica el texto.

«Quien deja entrar a Cristo en su vida no pierde nada, absolutamente nada, de lo que hace la vida libre, bella y grande», explica el documento vaticano citando la homilía de Benedicto XVI en la misa de inicio solemne de su pontificado.

«Sólo con esta amistad se abren las puertas de la vida --añadía ese 24 de abril de 2005--. Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera. El no quita nada y lo da todo»

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se promulgó a raíz de las apariciones de Cristo (la más famosa tuvo lugar el 16 de junio 1675), a santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Visitación en la localidad francesa de Paray-le-Monial.

Según las actas del proceso de canonización, en la aparición, Cristo confesó a la religiosa su dolor por los pecados y sacrilegios de la humanidad, pero sobre todo por las infidelidades de los que se han consagrado él, en particular de los sacerdotes.

Los escándalos atribuidos a algunos sacerdotes en algunos países en los últimos años ha subrayado la importancia de la decisión de Juan Pablo II de instituir esta Jornada.