Valencia, (España), 8 Jul. 06 (
AICA) “Ha llegado el momento en que las familias deben alzarse”, dijo Carl Anderson, caballero supremo de los Caballeros de Colón. La frase, pronunciada con énfasis, suscitó sonoros aplausos entre los asistentes al Congreso Teológico-Pastoral sobre la Familia, en el marco del V Encuentro Mundial de las Familias, que tiene lugar en Valencia, desde el 1º de julio.
Anderson fue presentado por el cardenal Bernard Francis Law, arzobispo emérito de Boston, quien indicó que los Caballeros de Colón cuentan con 1.700.000 miembros en el mundo y el año pasado realizaron obras de caridad por un importe de 128 millones de dólares y 62 millones de horas de voluntariado.
Ante 6.000 congresistas, el filósofo estadounidense y miembro de la Academia Pontificia para la Vida, que centró su ponencia en “La familia, más allá de la ideología”, hizo un análisis histórico de cómo tanto la ideología marxista como la liberal tradicional consideraban a la familia como algo que impedía el progreso y debía desaparecer.
Sin embargo, Anderson rebatió ese concepto afirmando que “la relación de convivencia en la familia hace que cada persona sea más humana y más plenamente persona. Es una institución natural que surge del hombre y de la mujer. Es una relación inalienable que nace de la realidad humana concreta y no de las ideologías”.
Otros expositoresEl cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, Cuba, que presidió un panel en el que intervinieron fundadores y representantes de los principales movimientos laicales eclesiales, dijo que “en estos momentos en que la familia se ve amenazada, no faltó la voz de la Iglesia denunciando los peligros de la actual ola de paganismo”.
Salvatore Martínez, coordinador de la Renovación en el Espíritu Santo, de Italia, indicó que este movimiento está presente en 204 países y cuenta con más de cien millones de católicos. Reconoció que la familia debe ser objeto y sujeto de renovación, y afirmó que “la familia cristiana sigue siendo el mejor laboratorio de esperanza para la humanidad”. Tres mil miembros de este movimiento vinieron a Valencia.
El presidente del Consejo Pontificio para la Familia, cardenal Alfonso López Trujillo, al presentar a Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, dijo que llegaron a Valencia para encontrarse con el Papa nada menos que 200.000 miembros del Camino. Argüello dijo que su movimiento intenta “ofrecer a las parejas una iniciación cristiana, viviendo en pequeña comunidad, a imagen de la familia de Nazaret” y subrayó la celebración doméstica de la Palabra, en las familias neocatecumenales, donde se transmite la fe a los hijos.
Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, informó que esta nueva realidad eclesial está presente en 60 países, y centró su exposición en el problema de la soledad que acucia a la sociedad actual. “El vértigo de la soledad hace la vida infecunda, lo vivimos cada día en un mundo enfermo de soledad y sin familia”. “Nuestra comunidad -señaló- afirma en todo lugar que no se puede dejar sola a la familia y que la Iglesia es una familia de familias. Debemos vivir la Iglesia como familia, hay una consustancialidad entre la familia y la transmisión de la fe”.
Graziella de Luca, del Movimiento de los Focolares, presentó “Familias Nuevas”, un “extenso movimiento mundial de matrimonios de todas las culturas, razas, edad y nivel social que, gracias a la espiritualidad de la unidad, ven cómo se fortalece su amor cada día más”.
Alberto Marxuach, presidente internacional de la organización “Crescendo”, presentó esta entidad que, dijo, no es un nuevo movimiento sino “una coalición de organizaciones y congregaciones activas, cada una según su carisma, en el campo del envejecimiento. Su creación como red fue anunciada en ocasión de un Congreso en Roma en el marco del Jubileo de los Mayores, viéndose como uno de los frutos del Jubileo del año 2000”.+